Buceo con el tiburón zorro en Malapascua (Filipinas) – Thresher Shark

Publicado el 23 de Marzo de 2017

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Son las 4:30 de la mañana cuando suena la alarma del teléfono y me levanto, de nuevo, entre aturdido y enfadado. Llevo más de un año con este ritual y no consigo acostumbrarme. Recojo mis cosas como alma en pena y en una oscuridad absoluta salgo sin hacer mucho ruido hacia el centro de . Entonces pienso: -¿quién me mandaría a mí enamorarme de este bicho?-. Y no lo digo por la posibilidad de haber dormido acompañado, con tal madrugón es complicado que la noche anterior el Tanduay hubiese tenido tiempo de obstaculizar los sentidos hasta ese nivel (igual esto es más una esperanza que una afirmación).
La razón última y primera de los madrugones constantes, ese “bicho” del que me enamoré hace ya más de 5 años, se llama Alopias pelagicus, o más comúnmente conocido en castellano como tiburón zorro o azotador ( shark en inglés).

Su principal característica es la aleta caudal, una cola que abarca hasta un 50% de los 4 metros a los que puede llegar esta especie de tiburón zorro, a veces es tan larga como la longitud total de su cuerpo. La usa para golpear a sus presas, su forma de cazar está definida por su cuerpo. Tiene una boca demasiado pequeña como para poder atrapar la captura mientras nada y se alimenta de peces pequeños (sardinas, arenques..) que aturde con un latigazo de esta aleta caudal que alcanza velocidades de hasta 50 kilómetros por hora. Un espectáculo bastante complicado de disfrutar ya que como buen pelágico vive la mayor parte del tiempo a profundidades de entre 300 y 500 metros.

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Los 40 minutos de viaje en banka (barco tradicional filipino) desde hasta Monad Shoal son el tiempo necesario para acabar de despejarme. Contemplar el amanecer con un café en la mano y la imaginación ya bajo el agua, el coco anticipando acontecimientos (¿habrá corriente?, ¿como estará hoy la visibilidad?, ¿me dejé la luz del baño encendida?…) y el deseo de un encuentro mejor que el anterior crean la excitación suficiente para que parezca que hace horas que llevo despierto.
Monad Shoal es una isla hundida, un pináculo mayor que Malapascua (1,5 km de ancho y 2 de largo) donde se encuentran las estaciones de limpieza que nos permiten disfrutar del zorro. Los tiburones suben cada mañana a primera hora para desparasitarse y que los peces limpiadores hagan su trabajo. Para poder ver a las profundidades en las que viven tienen unos ojos negros muy grandes que son bastante sensibles a la luz y en cuanto el sol de la mañana cobra fuerza regresan a la oscuridad que los protege, por eso es necesario madrugar, no es que a los buceadores nos guste acostarnos a las 10 de la noche y menos un sábado con la disco-party de Malapascua en pleno apogeo. Tal vez por eso yo tengo la teoría de que los domingos se ven menos.

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Desde que salto al agua la emoción me embriaga y la adrenalina fluye, no es miedo, no existen ataques registrados de este animal, su fisionomía no le permitiría intentarlo con una presa tan grande como un humano. Es entusiasmo, es impaciencia, son las ganas de poder estar cara a cara con una especie que no ha evolucionado en siglos, porque no lo necesita, porque es perfecto. Entonces comienzo el descenso analizando la más mínima diferencia con otras veces, a los pocos metros puedo ver el borde del muro. La plataforma de Monad está a entre 12 y 14 metros de profundidad y de ahí se baja a las estaciones que están entre 24 y 30 metros. Los tiempos de fondo en aire son cortos pero suficientes aunque parezcan fugaces, si quiero más no lo dudo, nitrox, una mezcla con mayor porcentaje de oxígeno alarga las posibilidades de que esa vez no se me escape, de conseguir la foto que quería, aunque siempre acabe pensando que la siguiente va a ser mejor.
La probabilidad de verlo en este punto de es grande, según mi propia experiencia diría que de entre un 80 y un 90%. Tal vez lo he tenido delante 8 o 9 de cada 10 veces que he bajado, unas veces cerca, otras muy cerca, otras ha sido solo una sombra, una elegante silueta perdiéndose en el infinito del azul. Otras veces lo he visto acompañado, hasta 3 y 4 individuos a la vez, otras en mucha compañía, varias decenas de buceadores con ojos rasgados aleteando sin control. Y cada vez es una experiencia distinta y única, es naturaleza en estado puro, en un lugar donde vive en libertad, no se le alimenta ni se permite perseguirlos o interactuar con ellos. Las linternas y los flashes de cámara están prohibidos con el respeto como principal objetivo. Siempre hay excepciones, gente que se salta las normas a la torera, que no están preparados, que no tienen un instructor o DM que se preocupe por ellos, pero suelen ser casos contados, que se acentúan en las temporadas de mayor afluencia (de diciembre a mayo).

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Cuando me encuentro con él es como si el tiempo se detuviese (hasta que me empieza a pitar la alarma de la deco), lo observo ensimismado llegando al extremo de haberme olvidado algunas veces que llevaba la cámara en la mano. Que mejores recuerdos que los que guarda el cerebro, pienso para justificarme. Intento fijarme en los detalles; las hendiduras branquiales, los ojos, la boca entreabierta, su aleta dorsal, las pectorales, las pélvicas, la caudal danzando con la corriente… intento averiguar su sexo, los machos tienen 2 penes, uno a cada lado del ano, no es para doble penetración ni esas cosas que veis por internet, que nos conocemos, es para poder inseminar a la hembra con independencia de en que lado esté. Tenemos que pensar que los tiburones no pueden detenerse, necesitan estar en movimiento para filtrar el oxígeno del agua y si no hay corrientes la cópula no debe ser algo demasiado cómodo de realizar nadando. Si a esto le unimos que alcanza la madurez entre los 8 y los 13 años, los largos periodos de gestación (de casi un año) y la pesca sin control es normal que su población haya descendido un 80% en los últimos 15 años. Por suerte la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus siglas en inglés) lo ha incluido desde octubre de 2016 en el apéndice II de modo que, y cito: “se aumentará su protección incrementando las restricciones a su comercio internacional, para garantizar que su exportación sea sostenible y legal”. Queda mucho trabajo por hacer para concienciar al planeta de que los tiburones no son peligrosos y su importancia para la vida marina. Al ser humano le cuesta entender que nada es prescindible en el mundo animal, cada uno tiene su labor y los tiburones regulan el océano. Son los reyes de las profundidades.
En todo el año 2015 solo 8 personas murieron en el mundo por ataque de tiburón. Si tenemos en cuenta que más de 300 fallecieron por caerse de una silla, que cerca de 12 perdieron la vida por caída de una maquina de cocacola (vending machine) o las personas que mueren cada fin de semana por accidente de tráfico me parece que no tenemos nada claros nuestro peligros. Lo que yo tengo claro es lo peligroso que es el ser humano, según BBC: 100.000.000 de tiburones son pescados cada año.

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

La rutina de mis últimos 16 meses ha girado entorno a esta preciosidad. Mis horarios, mis conversaciones, mis nuevas adquisiciones (el housing para la cámara), todo dependía de él. De como disfrutar más en cada encuentro. El fruto lo recogí el 25 de febrero en uno de esos días donde se alinearon los astros, las circunstancias se pusieron de nuestra parte y junto a Vero, Alberto y Crystall tuve la mejor inmersión de mi vida. Fue mi personal despedida, la celebración de otro cambio de etapa con una fiesta submarina de la que salieron muchas de las fotos que podéis ver en este post. No es la definitiva, he vuelto a visitarlo desde entonces… y volveré a hacerlo, la idea es seguir viviendo en Malapascua pero ya no como instructor de buceo, al menos de momento.

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Algunos más datos sobre el Alopias pelagicus:

– Es un animal ovovivíparo, pone huevos pero estos se incuban y eclosionan en el cuerpo de la madre. Una vez eclosionados se alimentan de los huevos rotos, huevos infértiles y los hermanos más débiles. El ratio de nacimientos por gestación es de 1 o 2 individuos.

– Su color puede parecer azulado o plateado pero en realidad lo que hace es reflectar el entorno, si lo ves en mitad del azul o a poca profundidad tiene un color más claro que sobre el arrecife, esto le permite mimetizarse para poder cazar sin ser visto claramente en la distancia.

– El nombre viene de la palabra griega alopex que significa zorro.

– Sube a las estaciones de limpieza para desparasitarse y si no lo ha conseguido del todo o quedan rémoras que no consigue despegarse usa su potencia para saltar fuera del agua. He tenido la suerte de presenciarlo en alguna que otra ocasión y es un espectáculo increíble.

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Thresher Shark, tiburón zorro o azotador

Si quieres sentir esta experiencia y disfrutar del encuentro con este animal en el único lugar del mundo donde está casi asegurado tendrás que venir a Malapascua, una pequeña isla en las Filipinas. He estado 16 meses trabajando como instructor en Buceo Malapascua y es sin duda mi recomendación para este buceo tanto si eres buceador certificado como si es la primera vez que lo intentas, eso sí, hacen falta unos 4 días de curso para llegar hasta él si nunca te has sumergido antes.

Yo por aquí estaré seguro, para la happy hour en Ocean Vida o para tomar la última en Maldito´s entre historias de tiburones… si es que no me he animado a hacerme un fundive al día siguiente y a eso de las 10 pm ya estoy acostado y ansioso por levantarme, entre aturdido y enfadado para preguntarme una vez más : ¿quién me mandaría a mí enamorarme de este bicho? .

Marzo en Viajes National Geographic (Artículo sobre Botsuana)

Publicado el 4 de Marzo de 2017

Revista

Prometí que volvía a escribir y no os mentí. La cosa es que lo he estado haciendo, y bastante, pero uno de los textos principales no era para el blog  (aunque mucho de este material aparecerá en los post que escriba sobre este impresionante destino del que aún no he contado demasiado).
En el número de Marzo de la edición española de la revista Viajes National Geographic aparece este artículo firmado por un servidor sobre uno de los países en los que trabajé como guía de en la temporada de verano de 2015. Es sobre Botsuana y sus parques nacionales, sobre la aventura de una ruta de safaris que recorre el país desde la segunda ciudad en tamaño, Francistown, hasta el impresionante parque de Chobe.

Debo reconocer que tardé más de un día en atreverme a dar el sí a Pablo cuando me lo propuso allá por Noviembre. Las dudas me reconcomían y hacía demasiado tiempo que no escribía, por suerte parece que es como montar en bici o hacer una tortilla de patata, aunque es cierto que me noté bastante oxidado al principio. Sin su apoyo y el de Itziar tal vez no hubiese tenido el valor de animarme pero pensé que, al menos, tenía que intentarlo. Y lo intenté.

El 20 febrero llegó la recompensa impresa en papel, aunque todavía no he tenido el placer de tocar la revista física he podido ver el artículo en la edición online. Llevo más de un año viviendo en y va a ser complicado que llegue hasta aquí pero ya me espera una copia para poder sentirla en mis manos cuando pase por Hortaleza.

portada

La experiencia ha sido muy enriquecedora y ha vuelto a picarme el gusanillo de darle continuidad a la escritura, si a esto le añadimos que estoy en pleno proceso de transformación vital y vuelvo a cambiar el submarinismo por los viajes creo que la oportunidad se me presenta en bandeja. Después de 15 meses viviendo en una isla de 2 km cuadrados (Malapascua) y trabajando como instructor de para Buceo Malapascua paso a ampliar mi universo a todo el país colaborando con Viajar Por Asia como corresponsal y guía de viajes en Filipinas.
Regresaré a destinos ya conocidos y descubriré partes de este país tan grande como desconocido, la excusa perfecta para que la vuelta al blog no sea solo a base de textos del pasado y pueda actualizar más frecuentemente con aventuras presentes.

segunda

Siento que he cumplido un sueño, que mi primera publicación en papel sea en un grande como es National Geographic no es moco de pavo. Tampoco quiero lanzar las campanas al “abuelo“, mejor seguir centrado en lo que soy y si vuelve a aparecer la posibilidad de publicar en papel al menos los miedos serán menores y la confianza de que ya lo hice una vez ayudará a disipar las dudas.

La revista está disponible en los kioskos de España hasta el 20 de Marzo, es el número que lleva Angkor en la portada, podéis comprarla y mandarme fotitos con ella en la mano que hacen mucha ilusión. El que no quiera comprarla no hay problema, siempre podréis echarle un vistazo en cualquier sala de espera del dentista y ese tipo de sitios. Que nos conocemos 😉 .

Especifico también que mi parte es la redacción del texto, las fotos no son mías, en su mayor parte son de stocks de fotografía aunque también hay de reconocidos fotógrafos y, por supuesto, son las culpables de la espectacularidad del artículo.

Contaré más de la nueva aventura con Viajar Por Asia, la agencia del archiconocido David Esteban (aka Flapy), y las múltiples aventuras que ya diviso en el horizonte, hasta entonces solo me queda agradecer una vez más a Pablo e Itziar la ayuda para que lo que hoy os cuento haya sido posible y animarlos en su impresionante proyecto de las Jornadas de los Grandes Viajes que durante los próximos meses van a tener lugar en Sevilla, Madrid y Barcelona. No les deseo suerte porque con los cartelazos que tienen en los 3 lugares no les va a hacer falta.

Deadvlei, entrando en los sueños de Dalí (Sossusvlei – Namibia)

Publicado el 9 de Enero de 2017

Deadvlei

El mundo de los sueños fue uno de los temas recurrentes en el imaginario de los surrealistas. Pintores, poetas, escritores… todos, en algún momento de sus vidas, buscaron inspiración en lo onírico para dar forma a sus creaciones. Los sueños son la mayor expresión del subconsciente: mundos sin reglas preestablecidas y con un orden supeditado a la imaginación.
Eran escenarios perfectos para que el surrealismo cobrase forma y poder así dotarlo de sentido. Deadvlei es uno de esos escenarios con la particularidad de haber sido recreado por la mano de la naturaleza en un lienzo infinito: el mundo real.

Deadvlei

Deadvlei

Cerca de 5 horas en 4×4 dirección sureste es el tiempo que necesitas para recorrer los 333 km que separan Windhoek, la capital de , de Sesriem, un asentamiento que funciona como entrada al parque nacional de Namib-Naukluft. Este parque situado dentro del desierto del Namib alberga en su interior algunos de los lugares que más se repiten en los libros de fotografía que protagoniza este país del África austral. Entre estos lugares destaca Sossusvlei, un conjunto de “pans” y cañones rodeados por dunas gigantes de arena roja capaces de cortar la respiración del observador, y sobre todo del escalador, si te animas a hacer cima en cualquiera de ellas. La estrella de todas estas “pans” es sin duda Deadvlei: el lago muerto de arcilla blanca.

Hace ya 900 años que el agua dejó de regar este lago creando uno de los paisajes más antiguos y secos del planeta. El sol abrasador acabó quemando y ennegreciendo los troncos de las acacias muertas que quedaron en su interior y la falta de humedad impidió que estos troncos se pudrieran convirtiendo sus ramas en cadáveres espigados paralizados en el tiempo.

Deadvlei

Deadvlei

La primera vez que lo visité su imagen evocó en mi cabeza uno de los cuadros que más me han fascinado en mi vida: “La persistencia de la memoriade Salvador Dalí. Faltaban los relojes reblandecidos por el paso del tiempo, un tiempo que, en mitad de aquel lugar, se detuvo por completo de nuevo, como 900 años antes, y dejó de avanzar intentando que ese momento no acabase nunca.
Si para Dalí la blandura de los relojes podría mostrar vulnerabilidad en mi caso el que se reblandeció allí fui yo. Quedé en un estado de indefensión total, ensimismado y tan absorto que tardé lo que me pareció una eternidad en salir de una especie de efímero duermevela en el que me costaba distinguir el mundo real de los sueños.

Deadvlei tiene una magia especial, un misticismo inexplicable engrandecido por la ausencia de sonido y la estricta paleta de colores que rellena sus formas estilizadas. Rojos, azules, negros y un blanco amarillento son los culpables de la belleza de este espectacular paisaje. No hay más, el resto del mundo desaparece allí. Hoy Deadvlei solo persiste en mi memoria. Y me pregunto: ¿ha estado Dalí jugando conmigo desde que vi su cuadro por primera vez?, ¿esperaba que  algún día llegase a este lugar para provocarme todos estos sentimientos?.

Deadvlei

Deadvlei

Deadvlei

Deadvlei

Deadvlei

La afluencia de visitantes no le resta un ápice de encanto y si encuentras la hora apropiada puedes llegar a tener una cierta sensación de soledad que no acaba hasta que sales del lago y alcanzas el parking en el que están obligados a estacionar todos los vehículos. Es un pequeño paseo de 10 minutos por la arena de un desierto que cubre 32.000 kilómetros cuadrados del oeste namibio, un mar de dunas con nombres propios que son algunas de las más altas del mundo: Big Daddy, Duna 45, Duna 7 o la Duna Elim.

Deadvlei

Deadvlei

Deadvlei

Por eso no extraña que Deadvlei sea uno de los lugares más fotografiados del África subsahariana, escenario de vídeos, anuncios y películas como La Celda o el documental Samsara.

Deadvlei

Deadvlei

He tenido la oportunidad de visitarlo en 3 ocasiones. Todas iguales, todas distintas. Siempre a primera hora de la mañana, cuando el sol se levanta por el este alargando las sombras hasta el infinito, y sin resquicio de relente. A pesar del corto espacio de tiempo que las separaba, entre cada una de estas visitas no hubo más de 30 días, cada vez era como regresar a un lugar en el que nunca había estado.
La memoria se encarga de recordar en función a la carga emocional que hayamos sentido con la experiencia. Para mi memoria Deadvlei es como un lugar que no existe pero al que puedo volver siempre que quiera y el insomnio me lo permita. Sólo tengo que cerrar los ojos, relajarme y dejar a mi imaginación crear el orden de un mundo sin reglas preestablecidas.

Para volver a Deadvlei sólo tengo que dormir. Sólo tengo que soñar.

Deadvlei

Aquí va otro intento… de vivir del pasado.

Publicado el 27 de Octubre de 2016

Mirando al pasado

La incontinencia bloguera tornó en intermitencia y hace más de un año que no escribo nada en el blog. Lo intento, sigo abriendo nuevos borradores y dando vueltas a futuros post pero entonces me vence la pereza. Las ganas de escribir y mostrar no consiguen derrocar al peso del esfuerzo que requiere mantener vivo este monstruo, un esfuerzo sin más recompensa que poder volver atrás en el tiempo y recordar lo que fuí y como era. Algo nada desdeñable teniendo en cuenta las sabias palabras del gran Manu Leguineche: “vivir del pasado tiene una ventaja: es más barato.“.

Ese esfuerzo lo duplica la exigencia, no me vale la prosa fluida que no dice nada, no me valen los datos, solo cuentan las historias, las experiencias. Y abrirse al mundo siempre es difícil. Indagar en uno mismo es cada vez más complicado, encontrar las palabras, dar forma a las historias, contar lo que ven los ojos no es tan sencillo como enseñarlo y a mis ojos cada vez les cuesta más mirar la pantalla del ordenador en vez de los paisajes que me rodean. Los puedo enseñar, ¿pero que cuento?. Cuando viajar se transforma en la vida y la vida se transforma en viaje no es sencillo hallar la perspectiva del asombro y parece que siempre todo hubiese sido así. Nunca fue distinto.

Quiero volver a asombrarme mirando con los ojos del que ve por primera vez y siento que era el blog, este monstruo, una de las razones que me ayudaban a ello: “la persona que deja de asombrarse está vacía por dentro; tiene el corazón quemado.“, decía Kapuscinski. Y como yo no tengo el corazón quemado quiero llenarme de asombro. Quiero volver a disfrutar de las experiencias vividas una segunda vez, cuando lo escribo, y otras tantas veces más cuando me apetezca, para eso solo tendré que leerme.

A partir de ahora voy a intentar volver a escribir para mi. La razón primera del nacimiento de este diario de que nunca tuvo pretensiones pero que no supe alimentar cuando se hizo mayor. A partir de ahora volvemos a ser niños los dos, no vamos a esperar nada uno del otro y solo nos vamos a juntar cuando nos apetezca disfrutar, cuando queramos jugar. Sin presión, sin responsabilidades ni exigencias, es el momento de empezar de nuevo.

Igual que la cronología no existe en los recuerdos y vuelven espontáneos cuando les viene en gana, así voy a plasmarlos aquí de nuevo. Espontáneos e intemporales. Tal vez un día solo venga una imagen y otro sienta que quiero recordar una historia, de esa forma va a quedar reflejado, con el mismo caos que tiene el almacén desordenado que los guarda; mi hipocampo.

Pero esto es, una vez más, otro intento. El futuro dirá en que queda. Mientras, pienso seguir viviendo del pasado como siempre he hecho.

Gracias Ignacio e Isa por el empujón 😉 .

Encuentro con rinoceronte blanco en Matobo (Zimbabwe) – Safari andando.

Publicado el 30 de Septiembre de 2015

Safari andando con rinos

De entre todas las experiencias y actividades que he realizado en estos últimos 4 meses por el África austral hay una que me ha conquistado sobre el resto. Se ha ganado un pedacito de mi y cada vez que la repito me resulta más emocionante y espectacular. Es el encuentro con rinoceronte blanco en el Parque Nacional de Matobo.

Las sensaciones que tienes al acercarte a este espectacular mamífero a menos de 20 metros, sin camiones o coches que puedan protegerte, son indescriptibles. La primera debe ser la emoción, sientes fluir la adrenalina al encontrarte cara a cara con un bicho de hasta 2 toneladas y 4 metros de longitud capaz de alcanzar velocidades que llegan a los 50 kilómetros por hora.

Cuando llevas un rato observándolo aparece la calma y la paz. El miedo se disipa al ver su honorabilidad, su respeto hacia el respeto. Si no lo molestas, si respetas las normas (sus normas), si mantienes la distancia de seguridad, si no lo ofendes con el ruido y demuestras que tus intenciones son puras es capaz de dejarse llevar y enseñarte su mundo aceptándote como uno más en la sabana. Te hace sentir parte de este todo que fluye en la naturaleza y que pocas veces los humanos conseguimos entender y disfrutar.

La sensación final me resulta parecida a la felicidad. La de haber pasado casi una hora en silencio compartiendo un ratito de su tiempo, de su vida y su paz. La felicidad de que se haya sentido seguro y tranquilo ante su mayor depredador, el único animal culpable de que su población llegase a disminuir en 1970 en un 90% de los individuos censados y de que su muerte sea un negocio y su vida una lucha contra el reloj de los furtivos y los gobiernos permisivos.

Si no se pone freno a la locura que supone el comercio de sus cuernos la población mundial de rinocerontes bajará en los próximos 10 años a cifras escalofriantes. La comunidad científica habla de que, a este paso, en menos de 20 años la única forma de ver un rinoceronte será en los libros o en las fotos de los que tuvimos la suerte de encontrarlos cuando aún quedaban.

Todo por culpa de la mística y la superstición. Para algunas culturas asiáticas el cuerno de rinoceronte tiene propiedades curativas e incluso afrodisiacas. Es capaz de sanar de cáncer y potenciar los orgasmos. Una completa tontería teniendo en cuenta que este cuerno está formado casi en su totalidad por queratina, la proteína que forma las capas más externas de la epidermis y tejidos como las uñas o el pelo. En el mercado negro el kilo de este cuerno supera los 100.000 dolares, más valioso que su peso en oro, y sería igual de eficiente juntar un montón de limadura de uñas. Y bastante menos nocivo para el mundo animal.

Un cuerno completo llega a alcanzar un peso de 10 kilos. Un botín demasiado valioso para los que poco tienen que arriesgar, por eso en el parque de Matobo les liman los cuernos con cierta periodicidad. Esto se debe a que, al igual que las uñas, crecen una media de 4 cm por año. Su distinción es su castigo, un castigo que no para de crecer.

Rino blanco

La dinámica del encuentro suele consistir en 3 fases. La primera es la de localización. Esta puede hacerse gracias a las informaciones de los guardias del parque o subiendo a una colina (un punto alto) para encontrar su posición.
Una vez localizados empieza la fase de acercamiento. Si el punto es lejano se va en 4×4 hasta una zona que permita el acceso andando y si están lo suficiente cerca se camina hasta ellos.
Las normas de seguridad son básicas: silencio absoluto y fila india caminando contra el viento hasta una distancia prudente de unos 20 metros. Una vez allí comienza el encuentro, la tercera fase. En este momento se reagrupa todo el mundo y se espera a ver sus reacciones hasta que están calmados para intentar acercarse un poco más. Lo normal es que a esas horas del día se encuentren descansando en la sombra, guardando energías hasta que caiga el sol. Al notar la presencia humana se ponen nerviosos y a la defensiva hasta que comprenden que las intenciones son buenas y sienten el respeto, entonces, una vez se relajan te dan la espalda (demostrando que no tienen miedo) y buscan el lugar donde volver a tumbarse.

Rino blanco

El resto consiste en disfrutar del espectáculo. Si el ruido aumenta a veces se ponen nerviosos y su primera reacción es la de alejarse del supuesto peligro, otra opción si no lo ven claro es cargar. Ante una carga de rinoceronte lo principal es mantener la calma e intentar refugiarse detrás de algo capaz de taparte, esto puede ser un árbol, un termitero o algún compañero de viaje que no te caiga del todo bien. Subirse a un árbol puede ser otra manera de salir del entuerto.

Un rinoceronte blanco es bastante más social que el rinoceronte negro, esto hace más complicados los momentos de peligro si se respetan las normas, pero no disipa por completo las posibilidades de un “ataque preventivo“. Son animales salvajes cuya única protección es el instinto, cualquier cosa que les pueda parecer hostil es un peligro y los humanos somos, seguramente, el animal más hostil del planeta.

Safari andando con rinos

La diferencia principal entre un rinoceronte blanco y uno negro son la forma de la boca, la alimentación y el tamaño. El color es práticamente el mismo y el nombre se debe a un error de interpretación. En el siglo XVII los colonos holandeses le dieron al rinoceronte blanco el nombre de wijde, que significa “ancho“, en referencia a sus labios y en contraposición con la boca más estrecha del rinoceronte negro. Cuando llegaron los británicos pensaron que lo que decían era white, palabra que en inglés significa “blanco” y así quedaron los nombres del segundo animal terrestre más grande después del elefante.

Además de la boca, la forma del cuello hace que el rinoceronte blanco se alimente de pasto, mientras que el cuello más estrecho y musculado del negro lo obligan a comer de arbustos ante la incomodidad que le produce bajar la cabeza para pastar.

Rino blanco y cria

A Matobo se llega desde Bulawayo, la segunda ciudad más grande de . El parque se encuentra a 35 km al sur y su nombre significa “cabeza pelada“, por el aspecto de las rocas graníticas que se mantienen en equilibrio y que parecen cabezas de calvos.
Es una de las formaciones graníticas más antiguas del planeta, se formó hace unos dos mil millones de años, cuando el granito se vio forzado a subir a la superficie y dio lugar a un paisaje lleno de cerros testigo formados por grandes cantos rodados. Es el primer parque nacional de Zimbabwe (1926) y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2003. La población de rinocerontes se estima en unos 114 individuos y su reintroducción se comenzó en 1960.

Rino blanco y cria

Los periodos de gestación son largos, de entre 16 y 18 meses y las crías nacen con un peso que ronda los 45-50 kg. No son animales estacionales ya que esperar las gestaciones para los machos supondría una cárcel. Las hembras muestran el celo esparciendo feromonas en la orina y ahí los machos saben que puede ser su día de suerte.

Las unidades familiares son de la hembra con las crías mientras que los machos suelen ser solitarios. Es un gigante con una esperanza de vida que ronda los 50 años, si los dejan llegar a tanto y el valor de sus cuernos no supera el de sus vidas.

Safari andando con rinos

La población mundial de rinocerontes ronda los 20.000 ejemplares, con un 93% de ellos en Sudáfrica. Es un buen número teniendo en cuenta que a inicios del siglo XX llegaron a quedar tan solo 1.000 individuos, aunque no tan bueno si nos planteamos que antes de la colonización europea del continente africano eran cerca de 1.000.000.

Su problema es que en un año pueden llegar a morir más de 300 por la caza furtiva y otros tantos de muerte natural. Si no se regula el mercado de cuerno de rinoceronte como se hizo con el marfil y si los gobiernos no crean un mercado paralelo y regulado de este material para contrarrestar su elevado precio en el mercado negro las cifras no van a parar de subir y los 60 años que hacen falta, a este paso, para acabar con la especie, nos parecerá poco tiempo para poner freno a su extinción.

Rino blanco

Rino blanco y crias

Es un espectáculo digno de ver y de disfrutar y me siento afortunado de que ya sean 3 las veces que, junto a Ian y su equipo, he tenido la suerte a acercarme a estos preciosos e imponentes mamíferos.

Me quedan 2 para terminar la temporada, otros 2 encuentros antes de que abandone el continente africano por un tiempo y el rinoceronte blanco se transforme de nuevo en un recuerdo.
El recuerdo de uno de los 5 grandes mamíferos del planeta al que he podido sentir bien cerca.

Safari andando con rinos

Ian y su equipo son African Wanderer, la empresa con la que realizamos esta increíble actividad.

The big five (los cinco grandes de África)

Publicado el 27 de Julio de 2015

El término de “los cinco grandes” proviene del mundo de la caza, son los 5 animales más complicados de cazar a pie, los cinco mamíferos más cotizados, algunos de los más difíciles de encontrar y los más representativos del continente africano.
Los tiempos en los que su vida pendía de las manos de “deportistas” hambrientos de sangre han quedado en el pasado, por suerte. Las leyes se han endurecido y los países en los que se encuentran han restringido las normas que permitían matar por deporte… o por codicia.
Es dura la lucha contra los furtivos pero el mundo está cada vez más mentalizado de la importancia de la vida animal y lo que representan en la continuidad de los ecosistemas que habitan. Ahora siguen siendo igual de codiciados… pero para los cazadores de imágenes. Las nuevas armas hacen click en vez de pum y permiten inmortalizarlos para siempre sin daño alguno para ellos. Puedes colgarlos en la pared, en papel baritado, en vez de disecados. El nuevo taxidermismo es digital o tiene el taller en un cuarto de revelado.

En este último viaje he tenido la suerte de encontrarme a los cinco entre dos de los parques más bonitos del África Austral: Etosha y Chobe, en Nambia y respectivamente. Y los he cazado.

Rino

El primero el rinoceronte, el negro en este caso. Apareció sediento a la hora del atardecer en una de las charcas de Etosha. Un espectáculo impresionante.

Leopard

Pero no tanto como ver al leopardo disfrutando de un un buen festín en Chobe. El día antes ya pudimos divisarlo a lo lejos en un boat cruise por el río que da nombre al parque. Majestuosidad es la palabra más adecuada para definir a este maravilloso felino.

Lion

No podía faltar el león. El rey de la selva, de la sabana… o del secarral. Porque Etosha no es precisamente un vergel. Ni nada que se le parezca. Esta falta de agua es la que permite, gracias a las charcas, ver más cantidad de animales de los que se verían sin ellas en este inmenso parque de más de 22.000 kilómetros cuadrados, uno de los más grandes del mundo. En este caso era la reina, una leona solitaria caminando tranquila en busca de alguna sombra que la ayude a soportar el calor.

Elephant

Y el más grande de entre los cinco grandes; el elefante. Esta manada estaba en Chobe, junto al río, esperando el beneplácito del macho para poder acercarse a beber el líquido elemento. A pesar de su envergadura y fortaleza nadie da un paso en la selva sin antes comprobar el terreno, las crías siempre pueden ser presas de algún cocodrilo hambriento capaz de desafiar los tamaños en pos de un buen bocado.

Buffalo

Por último, pero no menos importante, el búfalo. Uno de los más peligrosos y tal vez el más listo en la forma de atacar. Es el animal que más muertes causa en África, el más temido. Estaba tranquilo pastando en una de las islas que forma el río Chobe en su paso por Botswana.

Aquí los tengo “cazados“, taxidermados para siempre en este muro que es el blog. Los cinco grandes. Los más buscados.

Pero no todo es bonito y hasta en esta parte del mundo tengo que avergonzarme del país que me vio crecer. Las noticias aquí están tomadas por el asesinato de uno de los símbolos de Zimbabwe a manos de un cazador español. El león Cecil tardó dos días en morir, una aberración que se hace más grande al leer en The Guardian que España es el país que más “trofeos de caza” ha importado en los últimos años. De 2007 a 2012 se importaron 450 cabezas de león, una barbaridad comparada con las 100 de Alemania.
Me avergüenzo de esa España y más que nada de esos empresarios millonarios que se la miden a base de trofeos de animales cuya existencia está amenazada. El paletismo de las élites españolas se transforma en patetismo al leer estas noticias.
En estos momentos me gustaría creer en el karma pero me vuelvo malvado y desearía ver las cabezas de esas clases altas como trofeo en algún museo. Porque élites siempre habrá, pero me pregunto si nuestros hijos podrán ver en el futuro, como he tenido la suerte de ver yo, los cinco grandes de África fuera de un zoológico o una foto en un libro. Inshallah.

(*) Editado 28 de Julio de 2015. Parece ser que el cazador no era español y tengo una cosa menos de los que avergonzarme. Leo a Dani Serralta en su cuenta de Facebook que se trata de WALTER JAMES PALMER, un estadounidense guiado por el sudafricano Theo Bronkhorst. Ambos dos una vergüenza para el mundo de la caza en particular y para el género humano en general. Gracias Dani por la info.
Para seguir más cerca el caso os invito a seguir la cuenta de Dani y os dejo un par de noticias que lo explican:
El cazador que mató a ‘Cecil’ es estadounidense, dentista y apasionado de la caza
Identificado un estadounidense como el cazador del león Cecil

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