Archive for junio, 2008

Pakse, Bolaven Plateau y un montón de cataratas.

Domingo, junio 22nd, 2008

A Pakse llegue desde Si Phan Don con la idea de salir hacia Tailandia por el cruce de Vang Tao (Laos) – Chong Mek (Tailandia). Como el monzón empezaba a pegar y ya estaba decidido que me bajaba para el sur de Tailandia, pensaba pasar una noche o así en esta ciudad de 66.000 habitantes en la que no hay mucho que hacer, y luego cruzar la frontera. Esa era la idea, pero Laos es un país del que no es fácil irse, cada vez que pensaba en salir sentía un poco de pena. Pocos países me han dado tanto como este, y como en el fondo no tenia prisa… pues decidí darle un poco mas de tiempo e intentar recorrer el Bolaven Plateau. Phu Phieng Bolaveun (en laosiano) es una zona de bosques, plantaciones de café, ríos y cataratas poblada por una gran cantidad de grupos tribales (Mon-Khemer, Alak, Laven…) y situada a 1500 metros sobre el valle del Mekong.

En Pakse me había alojado en el Sabaidy 2 GuestHouse, fueron 2.5 $ en dormitorio y la verdad es que el ambiente del hotel y la gente que trabaja allí fueron muy agradables. Cada día había gente nueva porque en Pakse todo el mundo esta de paso, es el cruce fronterizo mas concurrido entre Laos y Tailandia, y la ciudad tampoco tiene demasiado que ofrecer. Aunque el ritmo relajado que tiene todo el país me seguía encantando, junto a las facilidades que te ofrecen. En el guesthouse me alquilaron una moto para 2 o 3 días por 7 $ diarios, me guardaron el macuto y me explicaron como era la zona del Bolaven. Me hice un mapa, prepare la ruta y parti dispuesto a hacer kilómetros. Me sentía como Dennis Hopper en Easy Rider pero con mas diálogos y menos psicodelia. Tal vez las conversaciones que tuve con los locales fueron tan caóticas y poco entendibles como las de Dennis con Peter Fonda, pero os aseguro que mas divertidas parecían.

Al final fueron unos 250 km en una ruta circular de 2 días, no hice mas por culpa de la lluvia que no cesaba. Pero estuvo muy guapo. La zona es preciosa y tiene una infinidad de cataratas que ver, poblados que visitar, restaurantes locales en los que parar. No es una zona demasiado frecuentada por turistas y se nota en la sonrisa que les aparece cuando paras a comer en un restaurantillo de cualquier lado, o en las caras de miedo y los llantos de unos niños cuando intente preguntarles por Tadlo.
La ruta comenzó en Pakse y fui hasta Tadlo, un pequeño pueblecito en el que pase la primera noche. En este pueblo no hay casi turistas, un par de restaurantes y solo 3 o 4 guesthouses. Me aloje en Mam’s GuestHouse por unos 2 $ la noche, pasee por el pueblo, vi la catarata que tiene en el medio y pase el resto de la tarde con unas niñas locales que se acercaron curiosas a ver al nuevo farang y acabaron convirtiéndose en estrellas del pop a traves de la pantalla de mi móvil.

Al día siguiente amaneció lloviendo y no tuve demasiadas ganas de hacer un pequeño treking para ver otra de las cascadas cercanas al pueblo. Así que cogí la moto y continué en dirección a Paksong, que era algo así como mi canción: Pak – Song… ejem, y dejando a un lado estos chascarrillos, que parezco Ricardo (sabes que lo digo desde el cariño!!), la cosa continuo mas cataratas y mas… y mas… cataratas como la de Tat Fan, muy bonita y bastante cerca de Paksong… y al final termine de nuevo en Pakse, algo empapado y decidido a salir del monzón.

Una vez allí, busque la forma mas barata de llegar hasta Bangkok, disfrute mis últimos días de visado en Laos cenando en los restaurantes indios de la Calle 11 y charlando en el guesthouse con la infinidad de que gente que estaba por allí. Y ese fue mi final en Laos, un país fácil y encantador del que da mucha pena salir. Pero es lo que tiene viajar, debes sacrificar lo que has descubierto por lo que vas a descubrir…

Mi homenaje cinéfilo de esta vez es, como no, para Easy Rider, una pelicula de culto que marco un antes y un despues en los 60. Aunque no tenga parecido con ninguna de las escenas de la película, principalmente porque yo conducía sobrio todo el rato, es el sentimiento lo que cuenta, y que en el momento en que giro la cámara lo que estaba cantando es el Born to be wild de Steppenwolf.

Get your motor running
Head out on the highway
Looking for adventure
In whatever comes our way…

Homenajes cinefilos.

Martes, junio 17th, 2008

Este es un video que saco ahora del tintero para daros un poco de material con el que entreteneros.

Es mi pequeño homenaje a una de las mejores peliculas de la historia del cine: Apocalipsis Now.
Desde mi humilde opinion es, por lo menos, la mejor del cine belico antibelicista. Y el que quiera rebatirme tiene los comentarios. :D

Mi mini-remake no tiene tanta fuerza como la escena real y mi interpretacion queda a mil jodidas millas de parecerse a la de Martin Sheen, claro esta… pero ni me estaba dirigiendo Coppola, ni estaba borracho, ni tenia espejos que romper… y al final tuve que ceñirme a las limitaciones de mi habitacion.

Rodada en Saigon y con un presupuesto practicamente nulo, es todo lo que pude hacer: un plano secuencia sin musica o edicion alguna. Recomiendo que os pongais en casa (o en el curro) el The End de The Doors para ambientar la escena.

Saigon, mierda, otra vez solo en Saigon:

Por favor, no me sacrifiqueis por intentarlo… aunque tenia que haber hecho caso a Homer cuando dijo que “Intentarlo es el primer paso hacia el fracaso“.

Si Phan Don (Las 4000 Islas).

Martes, junio 17th, 2008

Bueno, ante la avalancha de mails y comentarios (Julia, te aseguro que no eres la única :D ) voy a continuar posteando, solo quiero explicar que si no lo he hecho antes no ha sido porque la resaca del cumpleaños me haya durado 2 semanas (casi), es que en Bali internet es muuuuy caro y va muuuuuuuuuuuyyyy lento, con lo que esto me esta saliendo por un ojo de la cara, solo espero que esta carnaza calme, aunque sea un poco, vuestro apetito, jejejeje… os prometo ponerme al día desde Malasia, llego el 21… que allí internet funciona muy bien y es barato, mientras a disfrutar un poco con lo que fue Laos.

El viaje en bus desde Savannakhet acabo durando cerca de 18 horas, el accidente que tuvimos provoco que no llegásemos a tiempo a Pakse para cambiar de autobús, con lo que tuve que esperar cerca de 4 horas (de 3 a 7 de la madrugada) metido en el autobús sin entender casi nada de lo que estaba pasando. Por señas me indicaban que tenia que esperar al siguiente bus (o eso creía entender yo) y como estaba medio adormirlado les dije que me avisasen y me tumbe a dormir.

En un momento dado me despertaron y me metieron en otro bus, en el que seguí durmiendo, de ahí me pasaron a una pick-up cerca de 4 horas después y cuando empezaba a despejarme paramos y me señalaron unas barcas… -”como?… ah claro, que voy a una isla“-

Y así llegue a las 4000 islas, un lugar en el que el Mekong se abre y forma una red de canales dejando entre ellos unas masas de tierra de diversos tamaños que varían bastante entre la estación seca y la húmeda. No todas las islas, es mas, muy pocas de ellas están habitadas.

Yo decidí ir a Don Det. Me habían hablado muy bien de esta zona, había leído maravillas sobre sus paisajes y la tranquilidad de estas islas tan “poco turísticas“.

Pero es que a mi me pasa una cosa, cuando digo que un sitio es poco turistico, lo digo porque no hay turistas, no porque no haya resort y hotelazos. Y en mi opinión las 4000 islas no es un destino “poco turístico. Vale que la mayoría de la gente son mochileros, que no hay electricidad a partir de las 22.00, que internet es caro y los restaurantes cierran a las 21.00… pero si la gente con la que voy a relacionarme son extranjeros, entonces no siento el país que visito y por tanto ese sitio no es “poco turístico“.

Total, que llegue allí, elegí un guesthouse de entre las decenas que han crecido como espárragos en los últimos meses y dedique el día a lo mismo que lo dedica la mayoría de la gente allí: nadar… y esto es: hacer nada. El bungalow con hamaca y vistas al Mekong fueron 2.5 $, la media del lugar.

Me tumbe en mi hamaca, me hice un invento para que no me comiesen los mosquitos cuando se quedaba parada y asi paso mi dia… ah bueno, tambien gaste algo de tiempo esperando las comidas… me explico. Laos es un país en el que a veces parece que el tiempo se para, pocos países hay en este planeta en que la gente se tome todo con tanta calma. Hay un dicho popular en Asia que reza así: “Los camboyanos plantan el arroz, los vietnamitas lo cosechan, los laosianos… simplemente lo escuchan crecer “.

Y si Laos es tranquilo, Si Phan Don es mortal. Conviene pedir antes de tener hambre porque son 10 minutos para que el camarero se levante a decir en la cocina lo que quieres, y a veces te pone mala cara por hacerle currar. Luego, de la cocina sale un sonido que debe ser: “joooer… me voy a tener que mover?”… y tu mientras flipas y sonríes como si no entendieses nada.

Una de las posturas que mas gustan en Laos es sin duda la horizontal, pero es que en las 4000 islas llegue a pensar que igual eran tetraplejicos de lo poco que se movían.

Pero dejando a un lado esta peculiaridad del país que tiene muchisimo encanto y te hace disfrutar bastante del mismo, continuo con mi estancia allí.

El primer día me intente adaptar y no hacer nada…no estuvo mal, relax. Pero el segundo mi cuerpo me pedía movimiento. Me alquile una bici y me recorrí Don Det y Don Khon. El camino es muy bonito y si madrugas no hay nadie para cobrarte el cruce del puente que une las 2 islas.
Mi intención era dar una vuelta por esos paisajes de arrozales inundados y búfalos de agua por doquier, ver los delfines de agua dulce del Mekong (Irrawaddy Dolphins) y alguna de las cataratas que hay en las islas.


Cuando llegue al lugar desde el que parten los botes para ver los delfines se me acerco una amable mujer con la que tuve una interesante conversación. Ella casi no hablaba ingles y yo había aprendido unas escasas frases en laosiano, pero para mi fue algo así:

Ella – Vienes a ver a los delfines?
Yo – Si, claro.
Ella – Se han ido a Camboya.
Yo – De vacaciones o trabajo?
Ella – (cara de: que dice este?)
Yo – Y cuando vuelven?
Ella – Pa las fiestas.
Yo – Pues les dice que he venido y les da recuerdos de mi parte.
Ella – (Ein????)
Yo – Y las cataratas??
Ella – Por allí… ( me señala el camino).
Yo – Y estarán??
Ella – Si, estas no se mueven.
Yo – Gracias, hasta luego!
Ella – (Cara sonriente)

Y seguí el camino que me había señalado con una extraña sensacion y una pregunta en mi cabeza: “en Camboya??”… luego me explicaron que los delfines migran dependiendo de la estación y seria lo que la mujer intento explicarme.
Buscando las cataratas me perdí un poco y llegue a otro sitio desde el que ver delfines, allí un hombre me pregunto: -”quieres ver delfines?, te hago buen precio“-, a lo que yo le conteste: -”igual me sale caro ir hasta Camboya, que ya me han dicho que no están“-… entonces puso cara de: “mierda, este no pica“, se dio la vuelta y se fue. Entonces me acorde de todos los turistas que vi el día anterior comprando el tour para ir a ver a unos delfines que no estaban… pobres.
Y de ahí me fui a la catarata, unas fotos, mas paseito en bici y al pueblo de nuevo a comprar el ticket para pirarme de allí.

No conseguí entender el porque de tanta gente que conocí que llevaban 2 semanas o 3… o 7 meses allí!!!. Con lo que me estaba gustando Laos me seria imposible desperdiciar mi mes de visado en ese lugar… pero vamos, para gustos están los grosores y todo depende del grosor del cristal con que se mire… no era algo así???.

De todas formas también llovía todos los días y yo me estoy pasando el viaje huyendo de la lluvia, igual me influyo para no poder relajarme a gusto.

Y de ahí salte a Pakse, son como 5 $ en bus local y cerca de 4 horas de camino… a Pakse fui porque sus 3 primeras letras coinciden con mi nombre de pila y además se cruza a Tailandia de una forma muy sencilla y vía terrestre. Es el único cruce entre estos dos países en el que no tienes que atravesar el Mekong.
En el próximo capitulo mi aventura a lo Easy Rider por el Bolaven Plateau… espero no haceros esperar demasiado.

Set de Laos en Flickr.

FELICIDADES PAK!!!!!!!!!

Sábado, junio 7th, 2008

Pues hoy 7 de junio de 2008 es el aniversario de mi nacimiento, MI CUMPLEAÑOS!!… tal día como hoy hace 29 años estaba llorando sin parar y haciéndome caca encima, fijaros que cosas, hoy sonrio y soy perfectamente capaz de controlar mis esfínteres, jeje. Aunque creo que han cambiado muchas mas cosas, sobre todo en este ultimo año… tal vez en mi anterior cumple años no me planteaba que el siguiente me pillaría en medio de un viaje como el que estoy haciendo y creo que es el mejor regalo que he podido darme. Ahora toca esperar a ver que es de mi en el proximo.

Y nada, que aunque llevo un poco retrasado el blog y tengo mucho que contar, solo avanzar que estoy en Bali, una islita de Indonesia… que llegue después de pasar por Singapur y Kuala Lumpur en Malasia… y que no paro quieto!!!, pero prometo tranquilizarme y contar todo lo que me ha pasado hasta ahora en cuanto pase la resaca de mi cumpleaños, aunque dure varios días.

Y por ultimo, muchas gracias a todos los que me habéis felicitado por anticipado, ya os daré una dirección para mandarme los regalos, o un numero de cuenta para los ingresos, los regalos virtuales podéis dejarlos por aquí… y para el que me quiera felicitar de palabra, o escuchar las olas del mar de Bali, o la música de los garitos en los que este esta noche, pues este es mi teléfono indonesio: 0062 81 353 368230

Solo una cosa mas: FELIZ CUMPLEAÑOS PAK!!!!!!!!!!!!!

Un día en Laos

Martes, junio 3rd, 2008

Un día en Laos es un día en la vida de Ya, un joven laosiano de 22 años que trabaja como camarero para poder pagarse los estudios de Derecho. Un día en la vida de Ya puede ser todos los días de su vida porque en Laos las cosas cambian despacio y para alguien que trabaja 365 días al año, sin fines de semana ni vacaciones, cada día es nuevo pero también igual que el anterior.

Llegue al Rose Garden a las 7 de la mañana, Ya se acababa de levantar y me esperaba listo para comenzar su rutina diaria. Sobre las 7.30 acabo de preparar sus libros para clase y salimos hacia la universidad. Estudia Derecho en el Southern Law College, le gustaría ser abogado, aun le faltan 3 años de carrera, pero no descarta salir a trabajar fuera de Laos, -”de lo que sea, por eso quiero aprender ingles, siempre hay mas posibilidades“-.

Ya va en moto a la universidad. Ante la falta de transporte publico en el país las motos se han convertido en indispensables para muchas personas. Es una forma rápida y barata de moverte en las ciudades y facilita bastante la vida, -”puedes ir al mercado, a visitar amigos, la familia… sin ella no creo que tuviese tiempo para nada“-, me dice.

La moto le costo 320 euros, o lo que es lo mismo, 4 años trabajando en el taller de su tío mientras estudiaba en el instituto. Como en Laos no existen los créditos bancarios todo se paga en efectivo: -”hasta que no tienes el dinero no tienes nada“-.

Las clases comienzan a las 8.00, cuando llegamos a la universidad me dijo que esperase en el bar mientras pedía permiso al profesor para que me dejasen entrar a las clases.

Diez minutos mas tarde regreso para decirme que no había clases, ese día tampoco había ido el profesor, igual que los 3 anteriores. En Laos el numero de profesores es muy escaso y tienen que turnarse entre las escuelas y universidades de la zona, con lo que es bastantes frecuente la ausencia de profesores. Esto solo provoca un nivel educativo bastantes bajo y unas grandes carencias culturales que notas incluso en las personas con estudios universitarios.

Ya paga por la universidad 40 euros anuales, no le cuesta demasiado hacer frente a este gasto con los 30 euros mensuales que gana en el restaurante. Es bastante afortunado porque este es el sueldo medio del país, y no es nada normal para un chico de 22 años. Con este dinero tienen para la universidad, sus gastos, la gasolina de la moto, ayudar a la familia… Es el mayor de 3 hermanos. La pequeña, Ye, tiene 19 años y Yo es el mediano con 21. Ye trabaja en la peluquería de la madre y Yo en el taller de uno de sus tíos.

Como ese día no había clases, Ya decidió llevarme a conocer a su hermano en el taller de su tío, así, de paso, podría arreglar algunos problemas que tenia en su moto.

Después fuimos a la casa de su familia, que es el mismo local de la peluquería de su madre. -”Llevo 2 semanas sin verles, no voy mucho, pero quiero que les conozcas“-. Ahí me di cuenta de que ese día no era un día normal en la vida de Ya, ese día era especial, estaba conmigo… y quería enseñármelo todo.

Ya visita a su familia muy de vez en cuando porque como vive en el restaurante: -”…entre la novia, los amigos, la universidad y el trabajo no tengo demasiado tiempo…“-.

El tiempo es algo bastante relativo en Laos, es eso que pasa cuando estas trabajando, pero también cuando estas tumbado sin hacer nada, y aunque sea muy distinto ellos lo disfrutan, lo gastan y lo viven por igual en todas las situaciones.

Cuando llegamos a la casa de su familia empezaron las presentaciones y luego… las preguntas: “Quien es el farang este?”, “porque no para de hacer fotos?”, “quiere tomar algo?”. En menos de 5 minutos se olvidaron de nuevo de que yo estaba allí y continuaron con sus trabajos. Después de hablar un rato y contarse como les iba, Ya fue al salón a ver un rato la tele con sus tíos.

Ya, como media población laosiana, ha sido encantado por la magia de los canales tailandeses, en Laos solo hay canales gubernamentales: -”y sale todo el tiempo el mismo tipo hablando, es muy aburrido“-.

Cerca de las 12 del mediodía comenzaron los preparativos para la comida.

Me invitaron a comer con ellos y a pesar de que tuvieron que comprar comida porque no había suficiente en la casa no me dejaron pagar ni un céntimo. Ya me explico que yo no podía pagar nada, que era un invitado y me tenían que tratar como tal ya que según la creencia budista, es en las casas y en los templos donde les observa Buda, y si son buenas personas de por si, en estos lugares llegan a ser increíbles. En menos de 20 minutos la comida estaba servida, pero nadie comía. Tenia que empezar yo.

Una vez recogida la mesa llego el momento de… la siesta. Cerca de 3 horas tirados mirando la tele y dormitando cuando el calor lo permitía.

Los días que no visita a la familia Ya come en el restaurante con sus compañeros de trabajo, luego dormitan o juegan a las cartas hasta que llega la hora de abrir a las 5 de la tarde.

Cuando acabo la siesta Ya me explico que ese día el jefe estaba fuera y quería aprovechar para ir al templo y rezar por un familiar suyo que estaba enfermo, pero también quería enseñarme el templo y mostrarme la manera en que los budistas viven la religiosidad.

Pasamos cerca de una hora allí y cuando salimos me confeso con una sonrisa que también había rezado por mi abuelo: -”para que tenga una buena reencarnación“-, me dijo.

Una vez mas me di cuenta que, a la gente de Laos, no creo que les quepa el corazón en el pecho, son increíblemente buenas personas.

De ahí fuimos a ver a algunos amigos suyos, Ya tiene un grupo de música, canta y toca la guitarra. Pero con los trabajos de todos no pueden juntarse mucho mas de una vez al mes para ensayar. Hablaron de cuando seria el día y cuando lo acordaron salimos para el restaurante. Eran casi las 6 de la tarde, pero no había prisa: -”Hoy no esta el jefe!”-.

Cuando llegamos coloco las meses, arreglo y limpio todo y se sentó a esperar que llegasen clientes.

Los primeros entraron sobre las 19.30, -”Bien, farangs!”- me dijo cuando entraron… y es que Ya disfruta hablando y aprendiendo ingles.

El trabajo continuo tranquilo pero sin pausas durante las 5 horas siguientes. Cerca de las 12 de la noche colocó el cartel de cerrado, recogió un poco y nos sentamos a tomar la ultima cerveza del día, un día que no había sido como los demás, acababa de pasar un día entero conmigo, aunque al fin y al cabo fue un día como otro cualquiera en su vida… fue: Un día en Laos.

Todas las fotos del reportaje.

Todas las fotos de Laos.

* Muchisimas gracias Ya. Thank you very much Ya.

Savannakhet, viviendo Laos.

Martes, junio 3rd, 2008

Había salido de Vientiane a eso de las 12 de la mañana. Teniendo en cuenta que eran 10 horas de viaje, llegaría a mi destino cerca de las 22.00 y dispondría de una hora y media para encontrar alojamiento, ya que, como he comentado anteriormente, a eso de las 23.30 ya esta todo cerrado. Mis cálculos podrían haber salido bien en casi cualquier parte del mundo pero… estaba en Laos.

A mitad de viaje un fuerte sonido y un movimiento un poco brusco del autobús me saco de mis pensamientos. Habíamos pinchado. Bueno, no pasa nada, aun tengo tiempo, puedo hacer algunas fotos y en el fondo… estaba en Laos.

En cosa de media hora cambiaron la rueda y continuamos el camino, -“perfecto, seguimos en tiempos”-.
Menos de una hora mas tarde un fuerte sonido y un movimiento un poco brusco del autobús me saco de mis pensamientos. Habíamos pinchado… otra vez?, si, otra vez. Y ahora era mucho mas divertido porque el autobús solo tenia una rueda de repuesto, como es logico.
Ya no tenia tiempo, no me apetecía hacer fotos y me veía durmiendo en la calle o en algún templo, pero bueno… estaba en Laos.

Cerca de 2 horas después otro autobús que pasaba nos dejo la rueda de repuesto y pudimos continuar la marcha. Yo rece a Buda por que no pinchásemos mas, y por la pobre gente del otro autobús… -“espero que no pinchen tampoco…”-.

Al final acabe llegando a Savannakhet a la 1 de la madrugada. Preguntando por GuestHouses un tipo con una moto se ofreció a acercarme desde la estación al pueblo, genial… pero después aporrear puertas y ventanas durante mas de una hora ya me veia durmiendo en la calle. Me puse a buscar algún templo, pero los que encontré estaban cerrados… ya no podía confiar ni en Buda. Al final, en mi ultimo intento de aporreamiento ventanil en un hostal, escuche una voz que venia del otro lado de la calle:
– Sawaii diiiii!!!!!!!! (Hola!! en laosiano)
Un chico salia de la oscuridad de un bar-restaurante (Rose Garden) para preguntarme que buscaba. -”Un sitio donde dormir“-, le dije. En menos de 2 minutos de conversación me explico que el trabajaba en el bar, que dormía allí con el cocinero y otro camarero y que si no me importaba podía dormir con ellos en el suelo. Aclaro que es típico en Laos, y supongo que en muchos otros países pobres, que la gente duerma en el sitio donde trabaja.
Total, que yo acepte encantado porque lo único que me pedían a cambio era practicar su ingles conmigo y ellos ponían las cervezas. Después de un par de BeerLao y un poco de ingles nos fuimos a dormir. Estaban hasta nerviosos porque, según me contaron, era la primera vez que dormían con un Farang al lado… bueno, yo era la primera vez que dormía entre 3 laosianos.

Al día siguiente me levante con ellos y después de desayunar me fui a coger una habitación en el hostal de enfrente, aunque me habían ofrecido dormir allí con ellos el tiempo que quisiese. Ahora si que notaba que, después de todo… estaba en Laos.

El hostal era Sayamungkhun GuestHouse, y fueron 4.5 $ por la habitación doble.

En el resto de los 4 días que pase en Savannakhet lo mas turístico que hice fue ir a la oficina de turismo a preguntar el precio y horario del autobús a las 4000 islas… lo demás fue estar con Ya y sus amigos.
Ya es el nombre del chaval que decidió acogerme en el Rose Garden. Le encanta practicar ingles, aunque ya lo habla guay, y aprende todo lo que puede y se pone a su alcance, si alguno pasa por Savannakhet que no dude en hacer una visita a Ya y tomarse una BeerLao con el. La verdad es que hice muy buena amistad con Ya.

En mi segundo día en la ciudad falleció mi abuelo y estuve largo rato hablando con Ya sobre la vida y la muerte, y las diferencias entre la forma en la que vemos estas cosas en occidente o en un país budista. Fue muy interesante y me ayudo a asentar mi cabeza. Luego todo eran preguntas cruzadas de como ea la vida en nuestros diferentes países. Como yo estaba muy interesado en conocer la verdadera vida de Laos y Ya estaba dispuesto a mostrármela, nos enrolamos en un nuevo proyecto: Un día en Laos.
A la mañana siguiente cogí mi cámara, una libreta, un boli y seguí a Ya durante 24 horas. De ahí ha salido un reportaje, que podréis leer en breve, en el que intentare contar, con la inestimable ayuda de Ya, como es la vida en este país del sudeste asiático.
Pasar esos 4 días con ellos fue una de las mejores experiencias que he vivido en Laos (tal vez en este viaje), y me ayudo mucho a entender un poco mas de ese magnifico país… y también me enseño un poco de magia:

Desde Savannakhet, una ciudad en la conseguí no hablar con turistas y si con un montón de laosianos, salí hacia las 4000 islas por 7 $, eran unas 8 horas de viaje pero a mitad de camino un fuerte sonido y un movimiento un poco brusco del autobús me saco de mis pensamientos. Habíamos pinchado??, no, accidente. Un conductor algo bebido se nos había estampado en un lado… -“y ahora?”-… policía, denuncias, discusiones, risas… recline mi asiento, cerré los ojos e intente dormir un poco, después de todo… estaba en Laos.