Reflexión sobre las barreras idiomáticas en América Latina (no es castellano todo lo que reluce)

Mayas

Desde que entré en una de las cosas que más me sorprendió fue la casi nula interactuación que estaba consiguiendo con la población indígena, con la población Maya.
No tenia claro si era culpa de su timidez, un cierto complejo de inferioridad con el que a veces parece que miran, o si era culpa mía y algo estaba haciendo mal… es algo que estuvo bastante tiempo rondando mi cabeza y fue en Lanquín, en un restaurante, donde creí ver una parte de ese problema.

Yo estaba sentado, tomando un café y leyendo, cuando un turista se acercó a la barra dijo –Hello-, y continuó pidiendo el resto de la orden en inglés.
Fue algo que me molestó, en todos los países que he visitado lo primero que he intentado es aprender a decir «hola, gracias y adiós» en el idioma local, y luego continuar aprendiendo todo lo que fuese posible de esa lengua. Es lioso, sobre todo en un en el que visitas muchos países distintos, pero bueno, lo básico es sencillo.
No entiendo porqué no se molesta la gente en intentar ese mínimo, y es enormemente gratificante ver las caras y sonrisas de la gente cuando ven que lo intentas.

Mientras pensaba en estas cosas el camarero se giró y habló con su compañero, esa conversación me sacó de mis pensamientos, porque no entendí nada. No era la lengua que hablaban, ellos se comunicaban en Maya.
Entonces lo vi, me di cuenta que cada vez que yo llegaba diciendo «hola«, para ellos era casi lo mismo que el gringo que les decía «hello«, porque el español no es su lengua materna, su primer idioma es el maya.
Al rato el camarero salio de la barra y cuando se acercó a mi le paré y le pregunté cual era el dialecto que se hablaba en esa región, me dijo que en El Petén se hablaba el Q’eqchi.
Entonces le dije si podía decirme como era «hola, gracias y adios» en Q’eqchi. Fue como si su mirada se iluminase, -«Na’chin, Tyoxh y Na’j wetz«-, me dijo sonriendo, y me preguntó si estaba estudiando maya. Le dije que no, que simplemente me apetecía aprender el idioma del lugar que estaba visitando y se puso ha hablar a gritos con su compañero, supongo que contándole lo que le estaba diciendo.
El resto del tiempo que estuve en el restaurante no pararon de venir a mi mesa a decirme más frases y palabras, me enseñaron como pedir una cerveza, como decir a una chica que era guapa… bueno, técnicas de supervivencia.

Ahí vi que había conseguido romper una barrera. En el siguiente lugar al que entré saludando en Q’eqchi la dependienta levantó la cabeza y empezó a hablar muy rápido, como nerviosa, la paré y le dije que solo sabia decir eso, entonces empezó a reírse. Había pensado que yo hablaba su idioma y me decía que le hizo ilusión, pero se alegró aunque solo supiese unas pocas palabras. Cuando pagué lo que había comprado me enseñó a decir algunos números y me dijo que siguiera aprendiendo.

Mi relación con la población Maya de había cambiado, me animé pensando que esto me permitiría conocer un poco más a fondo el país, su cultura, sus gentes… pero esta ilusión me duró poco. El tiempo que tardé en llegar a Antigua y descubrir que allí se hablaba quiché en vez de Q’eqchi, y que saludarles en Q’eqchi era para ellos una falta de respeto. Eso allí, luego en el lago Atitlán hablan el idioma cakchiquel, en Xela de nuevo quiché y en Nebaj el … y así sucesivamente con los más de 20 dialectos de maya que se hablan en .

Mi alegría se tornó en decepción y me tocó renovar el vocabulario cada desplazamiento que hacía por el país. Cada pequeño viaje era volver a empezar, pero era también seguir aprendiendo. Fue una experiencia interesante que seguí intentando con el tzotzil y el tzeltal en () y con las distintas lenguas incaicas o preincaicas en Perú y (quechua y el kitchua), el aymara en Bolivia… y lo que surgiese por el camino.

El viaje cambió y aquella región, aquél continente, pasó a ser algo más sorprendente e interesante de lo que creí que lo encontraría. Mi prejuzgadora mente y la imagen que tenia de aquéllo dieron un vuelco y me di cuenta de que sus raíces no son las nuestras, sus raíces son mucho más profundas.

Y yo que llegaba a América Latina pensando, –que bien, al fin hablo el mismo idioma que la gente local-.

Iluso de mi.

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Apunta y dispara… Fotografía.

Foto por Darcy Padilla

He decidido comenzar una nueva categoría en el blog, serán post que intentaré escribir periódicamente y en los que voy a hablar de un tema común, la fotografía, pero centrándome en fotografía de viajes y fotoperiodismo. Algunos tendrán texto, otros llevarán solo imagen pero os aseguro que todos serán post que van a decir mucho, porque que una buena imagen pocas veces necesita ser explicada.

Llevaba tiempo dandole vueltas pero he acabado de decidirme al redescubrir el blog de Antonio Espejo, el que da título al post: Apunta y dispara.

El otro día, leyendo el post Las fotos premiadas siempre son polémicas, Antonio me descubrió a Darcy Padilla, una impresionante fotoperiodista que firma trabajos que pueden dejarte boquiabierto, reportajes que conllevan un trabajo de años cuidando al máximo cada detalle y demostrando el poder de las imágenes por si mismas.

De su post me quedo con lo que Antonio se sigue quedando:

Me sigo quedando con la luz que entra por la ventana, y no con la que sale. Me sigo quedando con el  «suficientemente cerca» de Capa, aunque el riesgo de identificación sea total. Me sigo quedando con la fotografía que se te graba en la retina y no puedes olvidarte de ella una vez que la has visto, sea dura o blanda, de deportes o de violencia machista, un retrato o una gran manifestación.

Porque este artículo habla de muchas cosas, no solo de Darcy, habla de concursos, habla de Eugene Smith, habla de luz, habla de protestas, de premios, de periodismo pero sobre todo… habla de fotografía.

Bed and Beach Barcelona

Nunca se puede generalizar pero creo que después de un viaje largo por varios países todos volvemos echando de menos una cosa… aunque no se hable, no se comente e incluso, a veces, ni siquiera se piense. Se echa de menos la vida en el hostal, en el albergue, el guesthouse, el backpacker, como queráis llamarlo. Se echa de menos levantarte saludando, compartir, convivir, conocer gente «en casa«… porque es como acabas sintiéndote en muchos de ellos.
Aunque empiezo diciendo que no se puede generalizar, es algo que a mi me ha pasado y que he hablado con muchos viajeros que se han sentido como yo.

En mi viaje de año y medio pude alojarme en más de 100 hostales, todos distintos, todos iguales… aunque siempre había algo que los diferenciaba especialmente, la gente que se alojaba allí y el Staff de personas que trabajaban en él eran para mi lo más importante, por supuesto tenia en cuenta la limpieza, el orden, el servicio… pero eso dependía del precio que estuviese dispuesto a pagar.
Y habiendo pasado por tantos, algo común entre los viajeros con los que te encuentras es analizarlos, compararlos, ensalzarlos o vapulearlos, pero continuamente se convierte en un tema recurrente… de esa conversación puede depender el lugar en el que vayas a dormir al día siguiente.
Otro de los temas recurrentes es el de pensar en abrir uno de esos lugares, ya sea en tu país o en la «conchinchina«, porque trabajando en un Hostal parece que se pueda vivir viajando… o por lo menos, compartiendo viajes.
Tras viajar por un largo periodo aprendes tanto de turismo y viajes, o eso crees, que te ves capaz de cualquier cosa… y sobre todo, te ves con muchas ganas de trabajar en el sector turístico. Luego el viaje termina, regresas a la realidad y no hay más remedio que comer y, a mí, me toco volver a lo mismo que hacia antes de irme: publicidad.
Pero, y repito una vez más, no se puede generalizar… y algunos consiguen lo que tantos solo soñamos.

De Carol y Alberto (Asiasido) ya os hablé durante el viaje, les conocí en Laos, les volví a ver en Tailandia y cuando terminamos nuestros respectivos viajes seguimos el contacto ya en casa y hemos vuelto a vernos en Madrid y Barcelona. Ellos ya fueron ejemplo en el viaje y ahora los son más, ellos son los que no son generalidad, los que consiguen… los que lo han hecho.
Hace aproximadamente 3 meses, estos viajeros emprendedores inauguraron Bed and Beach Barcelona, un guesthouse de esos que, seguramente, no se olvidan. Ellos lo definen así:

Un ambiente confortable y relajado ideal para reponer fuerzas tras un día de turismo y/o playa en la ciudad.

El guesthouse, situado a menos de 5 minutos andando de la playa en el área del Puerto Olímpico, se ubica en un edificio de tres plantas original de 1902 y restaurado este mismo año. Posee 3 habitaciones, cocina totalmente equipada, comedor y una terraza de 40 m2 con una vista de 330º de la ciudad.

Os dejo unas fotos para que veáis como es:


Foto realizada por Bead and Beach Barcelona.


Foto realizada por Bead and Beach Barcelona.

Aquí podéis saber un poco más sobre el guesthouse: http://www.bedandbeachbarcelona.com/, aquí sobre Barcelona en el blog de Bed and Beach Barcelona: http://bedandbeachbarcelona.blogspot.com/ y como no, también están en Facebook: http://www.facebook.com/group.php?gid=130053730340868

Yo no he tenido, aún, el placer de verlo pero estoy seguro de que es el mejor lugar para alojarse en Barcelona. Sobre todo por la ayuda que pueden prestar 2 viajeros tan experimentados al huésped que de verdad quiera conocer la ciudad.
Les deseo lo mejor y les mando un abrazo grande, suerte no creo que les haga falta si trabajan bien, y de que lo van a hacer así no me queda la menor duda.

Y yo, a seguir soñando…

Por cierto, ¿me has votado hoy?: http://www.unañosabatico.es/#/pak_munoz_moya (lo digo porque se puede votar una vez al día).

Los peregrinos blogueros en la tele

Ayer (28 de Julio de 2010) me llamó mi padre para decirme que mi tía me había visto en la tele (O_o)… y yo no pude verlo.

En Cámara Abierta 2.0 sacaron una pequeña pieza sobre El Camino de Santiago de los Peregrinos Blogueros.
Os dejo el vídeo del programa, nosotros salimos a partir del minuto 15.

Cámara Abierta 2.0: Arquitectura en red, Jesús Martínez del Vas y Plataforma Network (27/07/2010)

En el vídeo aparezco con mis compañeros de camino: Joan Planas, Emilio Rey, Javier Varela, Juan Castromil, Carolina Denia y Pedro Jareño.

Mi primera vez en la tele… ¿ya soy famoso? 😉

Recopilación final de Los Peregrinos Blogueros

Mes y medio después de finalizarlo, ya tenemos casi todo el material de lo que fue el Camino de Santiago de los Peregrinos Blogueros.

Primero voy a poner el vídeo que ha hecho minube, un vídeo precioso  que narra perfectamente lo que fue el camino: diversión, amistad, reflexión y mucho más:

En él, se descubre uno de los secretos mejor guardados del panorama internauta viajero… se ve como hago para «volar«… vamos, que sale el making of de una de mis fotos de saltos 😀 (me las pagarán!!!!).

A continuación, en un tono bastante más cómico y surrealista, os muestro la perla que nos regaló el gran cineasta catalán Joan Planas:

Mi primera aparición como actor de reparto en un film de reputación internacional… (ejem), primero aparezco fumando mientras me alivio del atracón a pulpo y luego me mata. Eso si, con menudo estilazo muero, ya me han propuesto resucitar en la segunda parte… si queréis saber más tendréis que hablar con mi agente.

Otro de los peregrinos blogueros me ha sorprendido muy gratamente con una faceta suya que no conocia. Es la faceta fotográfica de Emilio Rey, y sus espectaculares fotos hechas con el Ipod. Estoy deseando ver los vídeos (modo presión on).
Os dejo un par de ejemplos y el enlace al post completo: Los peregrinos blogueros en el Camino de Santiago. Las fotos.

También está el blog que Pedro Jareño tiene en minube y que cuenta las distintas etapas del viaje, algunos ya los habréis leído:

Y como comenté en un post anterior, en theorangemarket podeís encontrar unos textos sobre el camino y sobre Galiza, que además de estar contados desde el punto de vista de un Galego (Javier Varela), son de una belleza sin parangón, unos pican y otros NON (el chascarrillo se lo dedico a los peregrinos :p).

  • Mi Camino de Santiago con Minube y los peregrinos blogueros | 1º Día: En Pontevedra
  • Mi Camino de Santiago con Minube y los peregrinos blogueros | 2º Día: Hacia Padrón

Desde aquí aprovecho para «exigir» la continuación de los relatos y así poder vivir a gusto. Es que es como si te roban, a la mitad, un libro que te está encantando. No se si la inspiración ha dejado a Javier, si el trabajo le tiene liado o si ha pensado dejarlo así para que algún día se convierta en una novela póstuma e inacabada… sea lo que sea, me parece mal. Si es por la novela quiero mi parte de los derechos de imagen por aparecer en ella, y tal vez así, le permita que no lo termine. Contrato por escrito y firmado. :p

Los que no se si algún día nos enseñarán algo o lo están reservando para vender exclusivas, son Carolina y Juan, la pareja Clipset. Hago un llamamiento a bombardearles el mail, el twitter, el facebook, el gmaps, el foursquare, el linkedin, los comentarios del blog y la bandeja de entrada de SMS (creo que el buzón de correo postal no saben que lo tienen)… para ver si así conseguimos que el material salga a la luz. 😉

Y creo que esto es todo… ah bueno, falta lo mio… pero ya lo habéis visto en un post anterior. Tal vez me curre otro post con lo que más me gustó y cosas así, de Galiza digo, porque de la experiencia de hacer el camino lo tengo claro y no hace falta un post, lo mejor sin duda: Pedro Jareño, Emilio Rey, Joan Planas, Carolina Denia, Juan Díaz Castromil y Javier Varela, así, sin enlaces, sin URLs, sin twitters… lo mejor, ell@s en persona (que lo son, os lo aseguro).

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