El Río Subterráneo de Puerto Princesa está en Sabang (Palawan – Filipinas)

Entrada

Los 2 meses y pico que pasé en parado debieron anular una parte de mis habilidades viajeras porque cuando salí de allí, en menos de 2 días en Cebu, perdí un vuelo a Legazpi y el alojamiento en Donsol para ver el tiburón ballena y para rematar perdí 2 veces seguidas y por 5 minutos cada vez el ferry para ir a Bohol. Con un enfado monumental conmigo mismo y luchando contra Cebu para salir de allí tiré por el camino fácil y compré un vuelo a Puerto Princesa (), donde ya estaban Nico, Vanesa, Cristina y Leti (parte del Malapascua Team).
Conseguí llegar a la primera, por suerte, porque si llego a perder este también pensaba retirarme llorando y volver a España.

A Palawan fuimos buscando los paisajes de El Nido y lo que encontrásemos por el camino. Lo primero que encontramos fue El Río Subterráneo de Puerto Princesa, que en realidad está a unos 50 kilómetros de allí, en Sabang para ser exactos. En 2011 fue reconocido como una de las nuevas 7 maravillas de la naturaleza, ahora hay 7 maravillas de “unmontóndecosas”, una garantía para atraer turistas y coleccionistas de maravillas, y esta es la razón por la que cada día se terminan las plazas disponibles para visitarlo. Está realmente concurrido pero sobre todo lo que más tiene es turismo local.
Los “tours” que te venden desde Puerto Princesa cuestan 1500 pesos (algo menos de 30€) e incluyen el desplazamiento hasta allí, las entradas y el barco que te lleva al lugar. Nos pareció algo caro e intentamos montárnoslo por nuestra cuenta.
Las otras opciones eran ir a Sabang y pasar noche allí, tal vez hubiese sido una buena idea pero luego sale algo más caro llegar hasta El Nido y no sabíamos como era Sabang, o conseguir las entradas por nuestra cuenta y luego llegar hasta allí en autobuses locales, el problema es que los horarios de vuelta limitaban un poco el día. Lo que terminamos haciendo es buscar un transporte que no nos limitase y fuese barato: alquilamos unas motos.

Al final gracias a la capacidad sobrehumana de Nico para desenvolverse en temas burocráticos, a que le echamos mucho morro y a un par de sonrisas en el momento adecuado conseguimos las entradas para el Río Subterráneo para el día siguiente (250 pesos + 40 de tasa medioambiental), alquilamos una moto (250 pesos al día y fuimos 2 por moto) y luego una vez allí solo tuvimos que pagar el barco hasta la entrada (700 pesos hasta 6 personas + 12 pesos de tasas). Si vas con tiempo te puedes ahorrar el precio del barco haciendo un trekking que te lleva desde Sabang hasta la entrada del río, por lo que escuche es un camino entre la jungla bastante bonito.
Total, nos salió a cada uno por menos de 650 pesos contando la gasolina de la moto (poco más de 10 €) y disfrutamos bastante de la posibilidad que da la moto para parar donde se te antoje y no tener que estar sujeto a los horarios del transporte o que te toque un grupo majo en el “tour” .

Esa mañana nos levantamos temprano, pillamos las motos, desayunamos y, por suerte, no hicimos caso a las estimaciones que nos dieron respecto al tiempo que necesitaríamos para llegar a Sabang. Por mucho que digan que son 30 minutos o una hora el estado de la carretera dilata bastante estos tiempos. Es difícil tardar menos de 2 horas. Nosotros teníamos la entrada para antes de las 10:30 am y menos mal que salimos a eso de las 08:30, porque llegamos justito, justito.

Empezando

La playa

Dejamos las motos tomamos el barco, nos inscribimos en todos los lugares donde había que inscribirse, nos vistieron de albañiles:

Vestido de albañil

Y nos metieron en el río:

Entrando al río

En el río

En el río

Entrada

Entrada

Este río tiene la reputación de ser el río subterráneo navegable más largo del mundo, son 8,2 kilómetros de los que 4,3 km son fácilmente navegables. Esta es la parte que puede verse, a partir de ahí el río se estrecha y no permiten la entrada más allá de este punto.
El paseo es a oscuras, con un foco “direccionable” en la parte delantera de la barca y el “gondolero” te va encontrando “parecidos razonables” entre las formaciones rocosas y el mundo real.
Si tengo que ser sincero a mi no me pareció gran cosa, es bonito de ver, entretenido y me alegro de haber ido porque el camino en la moto realmente mereció la pena peeeero… si hubiese estado algo más justo de tiempo no creo que me me remordiese la conciencia no haberlo visto.

Underground River...

Comimos en Sabang al salir del río y “cuando paró de llover” iniciamos un lento camino de vuelta parando allí donde nos apetecía para hacer fotos y disfrutar del paisaje.

Paisajes

Paisajes

También tuvimos que realizar alguna que otra “parada en boxes” por culpa de la lluvia, menos mal que siempre hay un billar para amenizar los chaparrones.

En el billar

Marea baja

Y a última hora de la tarde llegamos a Puerto Princesa. Nos estábamos alojando en VIM Pension, una pequeña pensión local de lo más agradable. Son 300 pesos por la habitación doble con baño compartido y WI-FI, y está bastante cerca de IMAS, un restaurante vegetariano que merece la pena visitar, el tempe que hacen allí está espectacular.

De Puerto Princesa poco más puedo decir, el Reggae Bar, algún karaoke, el “casino”, jamón, orujo de hierbas y patxarán (gracias a Ana y Carolina!!)… me gustó la “ciudad” aunque no tiene demasiado que hacer, eso si los “puertoprinceños” me parecieron gente muy maja.

Un dato en Puerto Princesa. Los trayectos dentro de la ciudad en los “motohuevos” cuestan 20 pesos, y este es también el precio desde al aeropuerto hasta cualquier punto. Llegan a pedir 200 pesos cuando llegas pero es fácil bajar hasta 50. De la ciudad al aeropuerto conseguí pagar 30 pesos, casi lo que vale.

Y de Puerto Princesa salimos para El Nido: un lugar donde bloques de piedra tan grandes que parecen montañas flotan sobre aguas cristalinas de color azul turquesa.

IDC (Instructor Development Course) en Español

Antes del Examen

es el curso Padi para hacerse instructor de buceo, yo no he llegado a tanto (por ahora), solo soy un simple DiveMaster, pero quiero dedicar este post a una de las razones por las que pude estar casi un mes sin escribir, una de las razones de haberme enamorado del submarinismo un poco más, una de las razones por las que Malaspascua se convirtió en un lugar especial en mi vida… y esa razón es: el IDC que coincidió con mi estancia allí.

Pero debo empezar contando que yo llegué a , en , un país en el que uno de los 2 idiomas oficiales es el Inglés (el otro es Tagalo), dispuesto a perfeccionar mi dominio del primero, por usabilidad principalmente… y contaros también que cuando me preguntaron en el Centro de Buceo en que idioma quería las clases y el material para los cursos que venía a hacer (Rescue, el EFR y el DiveMaster) por supuesto respondí: “In English“, y que, además, tenía entendido que no era un país donde se prodigase el turismo Español.

Una vez allí la realidad distó bastante de la idea que yo tenía a priori. En Exotic (el centro en el que realicé mis cursos) estaba a punto de empezar un IDC impartido en por el equipo de The GoPro Family (Angel, Jo y Nico-Nico) a un grupo de 8 “personas“, por llamarles de alguna manera: Aitor, Carmen, Elena, Irati, Jose, Leti, Manuel, y Vanesa, con la ayuda de un IDC Staff de lo más profesional: Juanjo y Nico.

Total que al final el único inglés que practiqué fue con los habitantes de Malapascua, las clases con Jo o Mimmi (2 de mis instructoras), algunos dives que hice guiando en inglés y las conversaciones con una de mis compañeras en el DMT, Flour, de nacionalidad inglesa, porque con el resto del grupo, incluyendo a mi “buddy” y compañera de fatigas en estos meses (Cristina), el lenguaje en el que nos comunicábamos durante casi todo tiempo era el castellano… o bueno, algunas veces el “andalú“, pisha.

Celebrando el IDC

Tuve la suerte de poder asistir a una gran cantidad de “actos“, clases, skills y parte de la formación para ser instructor, para ejercer como alumno y que demostrasen sus habilidades conmigo o para grabar vídeos y fotos del curso, esto me permitió aprender muchísimo sobre el mundo subacuático, sobre la vida en el buceo (casi todos tenian una dilatada experiencia en este sector),  y sobre la vida en Asia.
Tuve la suerte de comprobar en persona como es un IDC impartido por The GoPro Family y me gustó bastante. Había escuchado que los 15 días de curso son un infierno de estrés y nervios para casi todo el mundo, pero en este caso Angel, Jo y Nico-Nico consiguieron un ritmo relajado que permitió a l@s aspirantes disfrutar y no solo sufrir. Hicieron fundives, estudiaron, practicaron y creo que se divirtieron bastante en uno de los pasos más importantes que tiene que dar todo aquél que pretenda ganarse la vida con el submarinismo (supongo que tarde o temprano me llegará el momento de dar ese paso).
Pero la mayor suerte la tuve en poder disfrutar “de ell@s” durante esos meses. Un grupo increíble en conjunto y por separado, en el que cada un@ de ell@s vale su peso en oro. Dos meses después de “separarnos” seguimos en continuo contacto, y entrecomillo separarnos porque la mayoría nos hemos seguido viendo en el camino.
En Malapascua surgieron verdaderas amistades y momentos que quedarán para siempre en mi memoria, gracias a ell@s y muchos otros españoles o hispanohablantes que pasaron por allí e hicieron de esos meses los mejores de este viaje. Seguramente me olvide de algunos, y lo siento, pero no puedo dejar de citar a: Rubi (que allí sigue con su proyecto Buceomalapascua), Roger (que vuelve a Filipinas para trabajar en su increíble vida a bordo: Ona Experience), Jules, Miki, Montse, Antonio, Paula, Bea y Gemma, Carlos, Cesar… y esto sin contar a todos aquellos con los que me comuniqué en Inglés, Visaya o por gestos.

Lo dicho, gracias a todos… y gracias al equipo de The GoPro Family por juntarnos en Malapascua. Gente, fue un verdadero placer.

(*) The GoPro Family siguen dando IDCs en castellano, inglés y francés, pero ya no andan por Asia, ahora están en el continente americano, en México, trabajando en el Pro Dive Mexico Scuba Academy (Playa del Carmen)… si te interesa dar el paso al grado más pro del submarinismo no lo dudes y ponte en contacto con ellos a través de su web. Y no olvides decirles que vas de mi parte si quieres un suculento descuento en el curso.

El Pez Pak en su medio submarino, algunas postales (Malapascua – Filipinas)

Volando En Malapascua

Este post son solo algunas fotos sueltas que me hicieron buceando en , así podéis ver como es el Pez Pak en el que es su nuevo medio natural: las profundidades del océano.
La primera se la dedico a Pedro Jareño (¡que al fin tiene twitter!). Me retó el otro día a un vuelo submarino sin saber que uno es previsor y ya tenía la foto preparada.

Una más en la serie Volando por el mundo, esta vez cargado con todo el equipo de buceo y sin tomar altura, más bien cogiendo profundidad. La foto fue tomada por Antonio Ferrándiz en el House Reef de Exotic.

La siguiente es guiando a Carlos Olmo, en Monad Shoal, poco antes de presentarle al Thresher Shark, en una de las posturas más comunes del Divemaster: “de espaldas al camino” (por aquello de estar pendiente de los clientes).
Con Carlos no tuve que estar demasiado pendiente, es un buzo bastante pro del que no hay que preocuparse demasiado… bueno, solo de tenerle contento con las inmersiones, que es igual de pro que de crítico, jejeje.
¡Gracias por la foto!.

Pez Pak

Las 2 siguientes son del gran Mark Pacey en Doña Márilyn Wreck, una de las inmersiones más interesantes de Malapascua. Un barco de pasajeros hundido y que se mantiene practicamente intacto. Es una inmersión profunda, la parte más baja está sobre los 30 metros, y muy entretenida tanto si lo ves por fuera como si intentas la penetración.
Yo hice ambas y me quedo con la parte interior, aunque la posibilidad de ver Marble Ray y la cantidad de Nudibranquios que hay en su exterior tampoco es nada desdeñable.
El barco son unos 98 metros de largo y va desde los 33 metros de profundidad hasta los 21. Lo más divertido es la corriente de superficie (a veces llega hasta los 15 metros) que hay para bajar a verlo, y lo malo, que en la zona no hay nada más ni se puede hacer buceo multinivel con lo que el tiempo de fondo si no bajas con Nitrox es algo limitado.
En la web de Mark tiene colgadas un montón de fotografías submarinas (tan espectaculares como estas) con las que podéis disfrutar de los fondos marinos de Malapascua y gran parte del sudeste asiático: www.blueview.com

Esta última no es en las profundidades pero es que ese día casi no hacía falta entrar al agua. En la foto Cesar me señala un caballito pigmeo naranja que vimos en la parte de abajo de una gorgonia y además resultó estar embarazado.

Vale, vale, pero… ¿no me digáis que no era impresionante la visibilidad de ese día?.

La foto es por Rubi Branch.

Mira, ¡un caballito pigmeo!

Ya casi no me queda nada para terminar con Malapascua y seguir contando como fue el resto del viaje por … y la salida hacía Tailandia o el mini paso por Malasia. Pero hoy no quería hacer un post demasiado largo, así tenéis tiempo para estar pendientes del #viernesderecortes que suelen ser muy divertidos, a ver con que os sorprende hoy el Consejo de Ministros.

Salga lo que salga, mientras no decreten un retorno forzoso de exiliados, os deseo a tod@s un muy buen fin de semana… mmm, o mejor, que nunca se sabe, os deseo solo un fin de semana que en estos momentos tan duros… no es poco.

La noche en Malapascua II: las estrellas (¡juas!) – (Filipinas)

Continuo con la serie que empecé hace tiempo sobre la noche en . Si en el primer capítulo hablé de los cielos en este voy a hablar de “las estrellas“… pero no de los astros, voy a hablar de las estrellas de las noches de fiesta: nosotros.

Para ser sincero tengo que comenzar diciendo que Malapascua no es el mejor lugar para ir si lo que buscas es cachondeo y fiesta, es un lugar bastante tranquilo en el que entre semana todo muere cerca de las 22h. Si te descuidas no encontrarás un lugar en el que cenar o donde poder tomarte una cerveza más tarde de esa hora. La gente va a bucear y eso es lo que hace. A mi me pareció perfecto y me ayudó a centrarme en lo que iba a hacer allí.
Y como durante la semana no hacíamos mucho el día más esperado (para desquitarse) era siempre el Sábado, con su discoteca en la cancha de baloncesto. No es todos los sábados y al ser al descubierto si llueve se suspende… además de que en algunas ocasiones se traslada a cualquiera de los otros barangays de la isla, creo que depende de sus festividades.

Disco

La disco es en realidad una especie de “verbena” a la que acuden los lugareños y algunos extranjeros a bailar música mala y tomar algo. Hay un DJ al que pensábamos que pagaban por canción en vez de por hora (no mantiene un tema más de 1 minuto) y no mucho más, ni tan siquiera tiene bar, compras la bebida en las tiendas que hay enfrente.

El Tanduay (ron local filipino) es barato y la San Miguel (si su cerveza es la San Miguel) también, con lo que estas noches de sábado no afectaban demasiado a los presupuestos reducidos, además de que comprar la bebida en tiendas en vez de en bares ayuda bastante a reducir costes (¡viva el botellón!).
Eso si, con un alcohol tan barato suceden cosas como las que podéis comprobar en la foto de abajo. La rubia de la izquierda y la que está conmigo en la foto de la derecha son la misma persona… sin photoshop. ¡¡Lo siento Mimmi!! :p .

Cosas raras

Si las noches de los sábados eran duras imaginad como eran los domingos… el afortunado era aquél que no tenía inmersiones demasiado temprano, y ni plantearse ir a Monad o Kemod (son a las 5 am).

Pero no todo fue disco, nos montamos buenos festivales regados por lechones, San Miguel y Tanduay en la casa que tenían Rubi e Irati y Aitor y Elena. El patio aquel no tenía nada que envidiar a la discoteca ni en ambiente ni en cantidad de gente.

Lechón

Y aunque también sucedían cosas extrañas (como niños voladores), no era culpa del Tanduay, no penséis mal, era mi extraña costumbre de volar y hacer volar a la gente.

Saltos

Pero sin lugar a dudas lo mejor que vi allí fue el “concierto” del Exotic Drinking Master Group (sic), en especial por la batería que habían construido (reciclado) a base de latas de gasolina y derivados del metal (no del heavy).
Impresionantes y dignos de ver.

Grupo

Alguna noche se unieron las altas “dosis de diversión” a una estación seca que no lo es completamente para dar lugar a la surrealista situación de la foto de abajo. Cerca de 20 personas (entre los 14 de la foto y los que no salen), en los menos de 4 metros cuadrados que forman el “porche” de la casa de Irati y Rubi. Lo peor es que aquella noche no salimos de allí ni cuando terminó de llover.

Fiestas

Otro de los lugares más importantes en las noches de Malapascua es el Maldito (Kokay’s Maldito Restaurant). Un bar-restaurante-internet-y-detodo que abre las 24 horas del día y con una interesante peculiaridad, en este lugar puedes comprobar claramente la diferencia de precios entre el Tanduay y la Coca-Cola cuando pides un cubata. El Tanduay con Coca-Cola sencillo cuesta 60 pesos (1,2 euros), el doble cuesta 50 pesos (menos de un euro) y el triple 40, aunque casi no hay quien se lo tome. Esto es debido a que el ron es más barato que el refresco con lo que a más ron y menos refresco… el precio más barato.

Maldito

Maldito

Otro de los alicientes de este lugar (además del billar y el futbolín) son las camareras y su capacidad sobrehumana para recordar los nombres de todo el mundo. No me explico como lo hacen pero basta que vayas una vez para que a la siguiente te llamen por tu nombre.

Y por último, pero no menos importante, no puedo dejar de hablaros sobre los Karaokes. En Asia los aman, es su principal diversión. A los asiáticos les encanta ir a destrozar canciones y oídos, no entiendo como pueden cantar tan mal con la cantidad de horas que pasan allí metidos. Yo soy consciente de mis limitaciones y si quiero seguir teniendo amigos lo mejor que puedo hacer es no cantar en público, pero me sorprende mucho como ellos no se dan cuenta de eso (jejeje).

Karaoke

Son lugares verdaderamente sorprendentes y sórdidos. En las fotos de abajo la última noche junto a Robin en uno de los karaokes del barangay de Logon.

Karaoke

Karaoke

Para acabar este post quiero enseñar un vídeo que me parece muy gracioso. Se que es tirar piedras sobre mi propio tejado pero no puedo no mostrarlo por ello.
Fue la noche de la recogida de fondos para las participantes del concurso de “Reina del Barangay“, o “Miss Malapascua” o algo así. Consistía en que las competidoras se sentaban todas al final de la pista y quien quisiese bailar con ellas tenía que poner dinero, en plan subasta. La que más fondos recaudase tenía más posibilidades de ganar el concurso.

Total, que acabaron “liándome” para bailar con una de ellas y ayudarla así en el concurso (era una de las camareras del Ging-Ging´s). El trato es que bailaría todo el “spanish crew” conmigo. Recaudamos fondos y cuando íbamos camino de las candidatas se dieron media vuelta y me dejaron solo ante el peligro. Menos mal que en el último momento se animaron Aitor, Juanjo, Nico y Manuel y consiguieron acaparar la atención y las miradas que en principio se centraban en “el guiri que bailaba con la local“. Sobre todo Manuel con su “baile en solitario“, realmente grande.

Por suerte Mailyn no ganó y no me tocó subir con ella como acompañante el día de la coronación (era el trato que hice con ella). Ya me estaban buscando traje, corbata y zapatos de mi talla por el pueblo, porque como es lógico no es algo con lo que suela viajar. Como ya he dicho, por suerte no ganó 😉 .

Estas son las noches de Malapascua y en las fotos podéis ver a “las estrellas“. Para mi lo mejor fue, sin duda, las discos de los sábados, será porque me gustan las verbenas de los pueblos y esto es lo más parecido que he encontrado nunca viajando, además de que me hacían recordar las verbenas de verano en Cardenete (algo entrañable que siempre estará en mi memoria). Podéis llamarme clásico, podéis llamarme “verbenero“.

(*) Algunas de las fotos y el vídeo final son cortesía de Jules, ¡gracias!.

Malapascua para mochileros (también puedes disfrutar barato) – Filipinas

Uno de los problemas que tuve para decidirme a venir a esta isla fue que no encontraba información sobre si se puede pasar un tiempo allí con un presupuesto reducido, pero no fui el único, cuando estuve viajando por y decía que había estado casi 3 meses allí era la primera pregunta que me hacía todo el mundo.
Por eso escribo este post, para aclarar que no son solo resorts.
Aquí va una pequeña guía para viajeros con poco presupuesto.

Ging-Ging´s Flower Garden

Obligatoriamente tengo que empezar con un pequeño tributo al lugar que fue otra de mis “casas” allí, y no solo por el tiempo (en horas) que pasé esperando por la comida, lo fue principalmente por el ambiente y el buen rollo que se respira, por unos precios decentes y una calidad suficiente en la comida.
Aquí desayunaba, comía y cenaba casi todos los días. Creo que casi podría recitar la carta de memoria pero es que los ratos charlando con las camareras, cocineras y el resto de comensales son algunos de los mejores recuerdos que tengo de la isla.

El lugar es el Ging-Ging´s Flower Garden. Si preguntas por él todo el mundo lo conocerá en Malapascua, no te va a costar mucho encontrarlo… y si vas no olvides darles recuerdos a las niñas de mi parte, supongo que aún se acordarán de mi… y si no solo hay que señalar la foto de abajo que estará en algún lugar de la pared de la barra.

Ging-Ging´s Flower Garden

La foto es del último día en Malapascua, entre las niñas, de izquierda a derecha: Vanesa, Nico, Manuel, Elena, Juanjo, un servidor y Jose. Una buena parte del “spanish crew” que nos juntamos por allí.

Pero sigo describiendo: una barra, cocina, mesas y sillas de plástico, camareras encantadoras, un menú no demasiado extenso y un montón de plantas. Esto es Ging-Ging´s. Es fácil comer por menos de 150 pesos (unos 3 euros), con la bebida incluida, si no tienes demasiada prisa.
Y si las raciones te parecen pequeñas siempre puedes decir que te las amplíen a ración y media pagando la parte proporcional.

Además del restaurante, en la parte de arriba tienen un par de habitaciones que alquilan por 500 pesos al día. En pocos lugares vas a estar más agusto, eso si, tendrás que buscar más opciones donde comer si no quieres pasar casi todo el día en el mismo sitio.

Ging-Ging´s Flower Garden

Como ya he comentado guardo muy gratos recuerdos de este lugar, de las historias que allí surgieron y de los “copazos” digestivos que tomábamos entre semana. Fundamental para conocer Malapascua es ir a comer en Ging-Ging´s al menos una vez.

Respecto al alojamiento barato de la isla… justo al lado del Ging-Ging´s se encuentra B&B´s, otro de los lugares donde alojarse a buen precio. También están las cabañas que hay al lado de “la tiendaDay Day (las estaban terminando de construir cuando me fui), algunas cabañas muy básicas del Purple Snapper, el Blue Coral (una aberración de edificio azul al lado de Cementery Bay) o Pilar´s Place (cerca de Bool), uno de los mejores lugares para disfrutar del atardecer en la isla.
Los precios baratos van entre los 300 y los 500 pesos por habitación, aunque tal vez te toque regatear un poco.
En algunos resorts te hacen descuento en alojamiento si buceas o haces cursos con ellos, pero aun así no creo termine de ser una opción demasiado económica.

Isla Bonita

Para comer, otra de las opciones no demasiado caras es La Isla Bonita, cerca de Ging-Ging´s también. Es algo menos económico pero las pizzas y la pasta aquí son bastante buenas.

Y si un día te quieres dar un capricho y disfrutar de un impresionante Cordon Blue con curry y vegetales (por ejemplo), y tienes muuuuuuucho tiempo, no dejes de ir a Kiwi. Eso si, te recomiendo reservar con bastante antelación y así solo tendrás que esperar un par de horas por la comida. Cocinan realmente bien aunque cada cosa que pides van a comprarla sobre la marcha, desde la bebida a parte de la comida, y esto hace que todo tarde “un poquito“.

Kiwi

Las cenas aquí llegaban a parecer “bodorrios gitanos” de la cantidad de gente que nos juntábamos. En la foto de abajo demostrando nuestra “graduación”: la mano en la frente para los instructores y dos dedos sobre el brazo para los divemaster.
Los cuernos en la mano de Vanesa demuestran su condición de nudibranquia anfibia :p .

Kiwi

También puedes comprar tu propia comida para matar el hambre en determinados momentos, aunque no vas a ahorrar mucho te reirás bastante con algunas de las curiosidades que guarda el idioma Tagalo para los hispanohablantes. Como por ejemplo el “Puto Queso Real” promocionado por Nico en la foto de abajo.

Puto Queso

Si tienes la opción de cocinar o hacer barbacoa el pescado fresco que venden los pescadores en la misma playa es la mejor opción, no he probado un atún semejante en la vida. Eso si, intenta preocúpate de saber si ha sido pescado de manera tradicional o con dinamita, una práctica que aún se da en los alrededores a pesar de estar totalmente prohibido.

Pero la opción más barata es sin duda el “Ollas y moscas“, cantina filipina al más puro estilo tradicional. Perfecto para desayunar o comer sin tener que esperar. Los 2 lugares a los que más fui se encuentran cerca de la puerta de atrás de Exotic. Son fácilmente reconocibles por las ollas, la comida ya preparada y por la cantidad de moscas que habitan alrededor.
No dejes de probar la Mongo Soup, una sopa de semillas de soja que visualmente y en sabor parece unas buenas lentejas caseras.

Ollas y moscas

También cerca de la puerta trasera de Exotic se encuentra la que fue mi lavandería. Es la casa de la foto, pero para cerciorarse que es el mismo lugar preguntad por la madre de Ryan. El precio es distinto cada vez, la razón, la confianza que te vas ganando con el tiempo o las ganas que tenga de casarte con su hija. Es la mejor opción si no lavas tu ropa a mano.

Laundry

En Malapascua también hay algunas tiendas bastante básicas. Day Day es la más grande. Puedes comprar ropa, souvenirs, medicamentos, dulces, bebida…. pero lo más importante, casi siempre tienen ChocoMucho y ¡Bizcochitoooooos!. Fundamental para las manchis y matar el hambre entre comidas.

Day Day

Tienda

Tienda

Y respecto al buceo, sin duda la opción más económica es Buceo Malapascua. Además seguro que te echan una mano para encontrar alojamiento y te enseñarán donde se encuentran los lugares de los que he hablado en este post. No dejes de decir que vas de mi parte y tal vez te traten un poco mejor (si es que es posible).
Lista de precios para Fundives.
Precios e información sobre los cursos.

Otro tema fundamental en el mundo mochilero lo trataré en el siguiente post: el “bebercio” y el cachondeo. Aunque no hay demasiado y se reduce principalmente al fin de semana siempre puedes encontrar donde tomarte “la última“.

Espero que esta pequeña guía pueda ser útil, únicamente quería dejar claro que no hace falta tener mucho dinero para disfrutar de Malapascua y reseñar algunos de los lugares que formaron parte de mi vida allí… es lo menos que puedo hacer por ellos en vista de como me trataron.

Malapascua, el paraíso en forma de isla (Filipinas)

Un día cualquier en Malapascua

En este post os voy a prensentar . Si ya se que hace 5 meses que empecé a hablar de ella en el blog pero es que hasta ahora casi no había puesto fotos de como es en “la superficie“, me había centrado en sus fondos marinos, lo que más y mejor conocí de ella, pero claro, habiendo “vivido” allí unos 3 meses y medio no puedo negar que también tuve tiempo de conocer otras muchas cosas de esta maravillosa isla.
Empecemos por una pequeña descripción: 2’5 km de largo por uno de ancho, un perímetro de 4 km, cerca de 3.500 habitantes y muchas palmeras.

Ya os he dicho que la descripción sería pequeña y no solo para hacerla acorde con su tamaño, es que en este tiempo he leído tantos post e información útil sobre el lugar, algunos de ellos muy bien escritos, que en vez de contar yo me voy a “limitar” a enlazar los más destacados.

Para una descripción algo más larga y mucho más sugerente no os perdáis la que hacen Rubi e Irati en la home de Buceo Malapascua, me encanta la frase con la que comienzan a describir este “trocito de cielo“:

Malapascua ocupa un lugar destacado en la larga lista de joyas de uno de los países mas bellos y desconocidos del sudeste asiático: .(…)

Malapascua

Seguimos con la etimología, vamos, de donde viene su nombre. Para ello voy a citar el post de Carlos Olmo, con quien tuve la suerte de coincidir allí y guiar en alguna que otra inmersión (no os olvidéis que allí me saqué el título de Divemaster).

(…)la isla Mala Pascua o Malapascua debe su nombre a otra Pascua, la de Navidad, ya que fue descubierta el 25 de diciembre de 1520, cuando un barco español encalló en sus costas, probablemente porque estaban demasiado ocupados celebrando la Navidad al estilo español, o sea borrachos. (…)

Muy buena descripción del “spanish style” a la hora de celebrar , aunque creo que es una herencia que les dejamos bien profundo en sus costumbres. Incluso pienso que podrían llegar a superarnos con su “filipino style“, una forma bastante peculiar que tienen a la hora beber. Me explico. Cuando la bebida es cerveza lo hacen compartiendo un vaso que se van turnando entre todos y cuando hay que tomar alcohol de alta graduación su manera es igual de sencilla: Ron, “cocacola” y 2 vasos. En uno se sirve el ron y en el otro la mezcla, con lo que en si, lo que hacen es tomarse primero un chupito de alcohol y luego otro de refresco para terminar mezclando ambos en el estómago.
No acabé de descubrir la razón de esta forma de beber, tal vez sea para que todos consuman lo mismo, para crear sentimiento de comunidad (compartir) o simplemente es la forma más sencilla y barata para emborracharse rápido… lo único que se es que yo soy de los de: “donde fueres, haz lo que vieres“, y las noches en Malapascua (y en todo Filipinas) se acabaron convirtiendo en un ejercicio de tenacidad (para conseguir aguantar el equilibrio).

Playa

Playa

Playa

Playa

Playa

Playa

Pero continuemos describiendo la isla. Además de las playas que podéis ver en las fotos y entre las que destacaría Los Bambús y Small Beach, en el extremo norte, sin desprestigiar para nada las algo más concurridas Bounty Beach y Logon Beach situadas en el sur, una de las cosas que me enamoró de este lugar fue su interior. Esos 2’5 kilómetros cuadrados sin asfaltar en los que se encuentran los barangays (comunidades), ese pedazo de tierra donde los lugareños hacen su vida mientras los extranjeros bucean.
Los barangays principales de Malapascua son Logon, Kabatangan, Bakhan, Bool, Kangub y Guimbitayan. En ellos se encuentran sus casas, las tiendas (ejem), las escuelas, los bares, los karaokes (una de sus mayores aficiones), las iglesias y las canchas de baloncesto. Creo que estuve en todo menos en las iglesias, es más, ahora me pregunto si hay más de una en la isla.
Y cuando digo que me enamoró fue sobre todo por l@s Malapascueñ@s. Una gente encantadora, amables y siempre sonrientes cuando se acercan a ti pocas veces es para buscar algo más que no sea un poco de conversación.

Niñas

El lugar donde me alojaba en Exotic daba directamente al barangay de Logon y una de las primeras imágenes que vislumbraba entre legañas cada mañana era la de la foto de abajo. Si observáis bien comprobaréis que de allí salía también uno de los primeros sonidos que escuchaba cada amanecer, el “kikiriki” de los dichosos gallos. Llegué a contar hasta 15 “cantando” a la vez.
La isla está plagada de “lechones” y gallos, los primeros los crían para comerlos y los segundos para entrenarlos en el “noble arte de la lucha“… vale, cierto, los gallos no son espartanos ni conscientes de lo que les espera con lo que omitamos el adjetivo “noble” e incluso podemos hacer desaparecer el nombre “arte“… total, que los usan para las peleas de gallos.
Personalmente estoy en contra del maltrato animal y como en España nunca he querido presenciar una corrida de toros, en Filipinas me negué a asistir a una de estas peleas. Con lo que no puedo dar muchos más datos al respecto, solo se que se hacían los domingos y que las mañanas de los lunes solían ser las más tranquilas, en cuanto a “kikirikis” se refiere.

Vistas

Atardecer en Pilar Pension

Atardecer en Pilar Pension

Pero Malapascua es mucho más. Malapascua son atardeceres que cortan la respiración y amaneceres espectaculares (prometo que vi más amaneceres al volver de las inmersiones que al volver de “los karaokes” :p ), Malapascua es buceo (por supuesto), Malapascua es tranquilidad y paz, es gastronomía filipina, es cultura visaya, es paciencia (a la hora de esperar por la gastronomía), es diversión (cada sábado en la disco), y por supuesto y en mi caso, Malapascua es AMIGOS y RECUERDOS. Ambos en mayúsculas. Por eso debe ser que me dio tanta pena marchar, por eso debe ser que regresé al poco tiempo, por eso debe ser que la echo tanto de menos.

En la banka...

En la banka...

La foto de abajo es la primera despedida. Nunca en un viaje me había costado tanto abandonar un lugar, pero es que pocos sitios he encontrado tan especiales. Siempre digo que la opinión que a cada uno le deja un lugar se basa en las experiencias y en las personas que se encuentra a su paso. Mis experiencias allí fueron casi (casi) tan maravillosas como las personas que encontré.

Despedida

Pero esto no acaba aquí, me quedan unas cuantas cosas que contar de este “paraíso en forma de isla” y muchos nombres propios que dar. Mientras os vuelvo a invitar a visitar algunos enlaces interesantes sobre el lugar:

El post de Carlos Olmo en Vagamundos sobre su paso por la isla:
Buceo con Exotic dive en Malapascua con Tiburones Zorro

Algunos datos muy prácticos e información útil en la web de Buceo Malapascua:
Para que te muevas sin problemas (Como llegar, dinero e idioma)
Qué bueno es cuidarse (Clima, salud y agua)
Mantente conectad@ (Corriente, internet y teléfono)
Disfruta del paraíso (Masaje, vida nocturna y un paseo)

La web de GoPro Family (que aunque ya no están en la isla fueron los culpables de que yo fuese a Malapascua y tienen post bastante interesantes sobre la diversidad marina del lugar).

Y por último, el genial artículo que escribió Bea para ABC hablando sobre sus vacaciones allí (¡¡gracias por el enlace!!):
Malapascua amanece con el tiburón zorro

>> Todas mis fotos de Filipinas en el set de Flickr <<

Yo, por supuesto, voy a seguir escribiendo sobre Malapascua, pero de una forma menos “general“, con pinceladas concretas de lo que más me llamó la atención. Pero ahora me gustaría acabar el post con una reflexión relativa a lo poco que estoy escribiendo en este viaje, que ya van muchos toques de atención que me habéis dado y lo entiendo.
Decía Thomas Mann que un “escritor es aquel al que escribir le cuesta más que a los demás“, y empiezo a plantearme si nací para ser escritor :p. Ultimamente no consigo encontrar tiempo para ello y cuando lo encuentro acabo reescribiendo cada post unas doscientas veces. Cuanto más escribo más difícil me resulta y a ello hay que sumarle que cuanto menos publico más me cuesta darle al botón de “Publicar“. A lo que me estoy acostumbrando es a pulsar el botón de “Guardar borrador” y así no vamos a ningún lado, más que un blog esto parece un diario… solo para mi.
Si todo son ciclos, a ver cuando acaba este, que yo ni quiero ser escritor ni tener un diario 😉 .