Atardeceres de Koh Tao (Tailandia) / Foto de la semana

Atardecer

La foto de esta semana es desde el Dusit Bancha Resort, en Sai Ree Beach, una de las playas más turísticas de .
Aunque es dentro del resort no hace falta consumir o pagar entrada, tienen una zona a la que se puede acceder sin estar allí alojado para poder disfrutar de un precioso con Koh Nang Yuan entre nosotros y el sol.

Koh Nang Yuan es el nombre de las 2 pequeñas islas que se ven en la foto, están unidas por una lengua de arena blanca que les aporta un aspecto más idílico. Supongo que hay transporte desde Koh Tao para ir allí, o que puedes alquilar un kayak e intentarlo por tu cuenta, no me he molestado en informarme que a pesar de llevar casi 2 meses aquí aún me falta muuuuuchas cosas que hacer sin salir de esta isla.

La foto fue durante un día de turismo por Koh Tao, que también se puede hacer algo más que bucear, y la protagonista es Aitana disfrutando de su momento atardecer mientras yo disfrutaba de mi momento “atardecer con cámara en la mano“, ya sabéis, lo de siempre.

Dragón, mi compañero de bungalow (Koh Tao – Tailandia) / Foto de la semana

Dragón: mi compañero de bungalow

Os presento a Dragón, uno de mis compañeros de bungalow. Suele venir a visitarme sobre todo por las noches, junto con Geko y Murcielago, mis otros 2 asiduos acompañantes, mientras yo hago un poco de “hamaquing” antes de dormir. Me hacen compañía y se comen los mosquitos y demás insectos que sobrevuelan la terraza, con lo que os podéis imaginar que su presencia no me disgusta para nada.

Dragón es un reptil de la familia de los Gekkonidae, comúnmente conocidos como Gekos, que viven en climas templados y tropicales y, lo más sorprendente, son capaces de vocalizar, si, de vocalizar. El nombre proviene de la onomatopeya del sonido que hacen pero en malayo, porque estos bonitos bichichos son capaces de reproducir la palabra “gekko“, junto con algunos otros sonidos, para interactuar entre ellos.

La otra capacidad que tienen es la de poder “escalar” por cualquier superficie y sin esfuerzo, ya sea cristal, madera o cemento no tienen problemas para ejecutar vías que dejan en nada un 9A de .

Es un animal totalmente inofensivo a pesar de los colores chillones que pueda mostrar y en forma parte de la superstición local, se dice que si escuchas su sonido 7 o más veces seguidas es un símbolo de buena suerte, si esto sucede durante un parto implica que la vida del recién nacido será afortunada.

A mi me encanta tenerlo rondando por casa y hay noches que parece que estoy viendo un documental de National Geographic desde mi hamaca, cuando muestra sus dotes como cazador atacando algún “bicho hoja” despistado. Normalmente lo consigue y se lo come. Un espectáculo de los más interesante.

Si hay qué ser, se sé (Koh Tao – Tailandia) / Foto de la semana

Si hay que ser se sé

Esta semana el protagonista de la foto es Sebas, el instructor del curso de que acabo de terminar con Álvaro Diving en . La foto se me ocurrió la primera vez que vi su , decidí que era algo que tenía que retratar y guardar. Poca gente conozco capaz de tatuarse el pecho con una frase tan… “tan“, y Sebas es una de esas personas.
Él es él y lo tiene claro: Si hay que ser, se sé.

Y por eso empecé el curso de Freediving, porque si hay que ser, se sé, y yo ya soy. Hoy he terminado el curso Nivel 1, para entendernos, soy como un open water del Freediving. He bajado 18 metros con una sola respiración haciendo un tiempo de 1 minuto 34 segundos y llegué a 2 minutos en “estático” fuera del agua.
El curso tiene otros 2 niveles antes del “divemaster“, igual me animo a seguir con ello, es un reto grande competir contra tu cuerpo y ver que se puede vencer al cerebro, cuando dice que no puedes más aún te falta muuuucho para llegar al límite.

Quiero seguir practicando esta disciplina del buceo y en breve contaré como ha sido el curso con más detalle, pero antes tengo que celebrar que no todos los días uno se supera a si mismo de una forma tan intensa. Me voy a tomar algo a la salud de Sebas, que no ha conseguido ahogarme 🙂 .

Las heridas y el buceo no son buenas compañeras (Koh Tao – Tailandia) / Foto de la semana

Heridas de guerra

La foto de esta semana está dedicada a las culpables del tiempo que llevo en “dique seco”: unas heridas en la pierna.

Pensaba haber comenzado ya el curso de Apnea con Álvaro Diving pero Sebas (mi instructor) me ha recomendado darle algo de tiempo a que cicatricen bien. No tengo claros los motivos de muchas de ellas, porque aunque en la foto solo se ven un par tengo cerca de  9. Imagino que algunas fueron pequeños raspones que me hice escalando, otras son picaduras de mosquito que se hicieron herida a base de rascarme y “las menos” de un pequeño y absurdo contratiempo que tuve con la moto (sin comentarios). Ninguna era grande pero meterse en el agua en con heridas es jugártela.

Es algo común en las aguas tropicales y en las zonas de arrecife que la alta concentración de bacterias no ayude a la cicatrización de las heridas, si no a todo lo contrario. Los estafilococos y demás microorganismos que los corales necesitan para sobrevivir se mantienen durante bastante tiempo en el agua debido a la temperatura de la misma, que suele rondar los 30 grados centígrados. Estas son las condiciones perfectas para producir infecciones en cualquier pequeño corte.
La infección comienza a comerse la carne y esas pequeñas heridas se transforman por momentos en agujeros enormes que en ocasiones conllevan la visita al hospital.

Las mías las empecé a tratar pronto, he dejado de meterme al agua y parece que mejoran a buen ritmo. Fundamental limpiar con agua y jabón antibacteriano, si es de pastilla mejor, así ayuda a desprender las capas muertas de piel, luego volver a limpiar con Betadine o similar y por último una buena crema antibiótica y antibacteriana (Bactroban). Si van a más amoxicilina y antibiótico vía oral y un seguro de viaje si no te quieres arruinar.

Es gracioso cuando escuchas a gente que piensa que el agua del mar ayuda a limpiar las heridas… y la verdad es que si fuese solo agua con sal tal vez no fuese para nada malo. En el Mediterráneo y el resto de mares que bañan la península el agua puede llegar a ser más beneficiosa que dañina para algunos cortes pero cuando estás entre los trópicos, con aguas tan calientes y arrecife por todos lados, meterse al agua significa arriesgar la salud un poquito, no solo por las heridas, los oídos son otros de los mayores perjudicados. A ver si me hago una entrada sobre los cuidados del oído en el buceo, si pongo todos los remedios de “la abuela” que he escuchado igual se convierte en el post infinito más surrealista jamás escrito.

Mientras aquí sigo, mirando cada minuto de cambio de esas heridas desde la hamaca. Vamos, sufriendo :p .

Escalada en Tailandia: dándole al bloke en Koh Tao / Foto de la semana

Escalada en Koh Tao

no es solo submarinismo. Esta semana nos hemos juntado un@s cuant@s inconscientes (Javi, Unai, el Pisha, Nayra, Lee, Aitana y yo) y con los crash pad de IHASIA nos hemos ido a destrozarnos las manos en Secret Garden, un sector bastante divertido y de grados muy variados cercano a Sairee Beach.

El (boulder) es una disciplina de la que comenzó como una parte de los entrenamientos de esta y que poco a poco se ha ido haciendo más popular por si misma. Lo único que se necesita son pies de gato, magnesio y un crash pad (colchoneta dura) para amortiguar la caída. Lo malo de escalar en Koh Tao es que la mayoría de la roca de la isla es muy abrasiva y al primer apretón te dejas las yemas si no tienes un poco de cuidado.

Si te apetece pasar una tarde diferente fuera del agua puedes alquilar los crash pad y el magnesio en IHASIA y te dejan unos mapas plastificados de la isla con los distintos sectores y croquis de cada uno de ellos. Si llevas gatos no hace falta más, si te los has dejado en casa (como yo) no intentes escalar descalzo porque esta roca no tiene picos, tiene agujas.

Buceando en Koh Tao (Tailandia) / Foto de la semana

H.T.M.S. Sattakut

La foto de esta semana es en , aquí pasé mi cumpleaños y aquí sigo, ya más asentado. Me he alquilado una casita por 5.000 baths al mes (unos 125 €), una moto por 2.000 (50 €) y Chalok Baan Kao (sur de Koh Tao) se ha convertido en mi nuevo hogar, eso si, no he hecho mucho más que relajarme y bucear.

El pecio (barco hundido) de la foto es el H.T.M.S Sattakut, un barco japonés que luchó en la Segunda Guerra Mundial en frentes como el de Iwo Jima y Okinawa. Es una de las 13 inmersiones que he hecho en los últimos 4 días buceando con Big Blue y Vivir Asia. Han estado muy bien para tomar contacto con las profundidades de la isla, ahora quiero hacer el curso de Apnea para conocer algo más de sus fondos marinos y lo siguiente que tengo pensado es seguir escalando, darle al Muay Thai y retomar el Pilates (o Socrates, como se le conoce por la zona)… que Koh Tao no es solo buceo.