El transporte público en Colombia, regateando el autobús – Dato práctico

Cenitales

Un dato curioso para moverse por es este, el autobús (y cualquier otro medio de ) se puede negociar. Así nos movimos nosotros por allí, me lo habían explicado unos artesanos, Jessica y Cacho, en Nicaragua unos meses antes, y fue un consejo que nos ahorró bastante.

El primer paso es ir a la estación/parada de autobuses y preguntar el precio del trayecto, algunas veces hay varias compañías que hacen el mismo trayecto con lo que puedes negociar entre ellas a ver cual te deja mejor precio. Una vez sabes el precio más bajo que puedes conseguir en ventanilla haces que sigues pensándotelo y vas a los andenes a buscar el autobús que hace la ruta, ahí hablas con el conductor y negocias sobre el precio mínimo que conseguiste en ventanilla. Te lo va a bajar, y si están el resto de conductores de las otras compañías puedes conseguir un precio menor, y si aún no te has dado por satisfecho sales de la estación y paras los autobuses cuando han salido. Todos llevan el cartel del destino. Es más cansado porque hay que estar pendiente si sale el que te interesa, y más arriesgado por si no te paran, pero en general paran y aún puedes bajar un poco más el precio… y así por todo el camino, cuanto más lejos del punto de partida más barato, normal.

El problema es que como turista es difícil saber el camino que sigue cada bus, pero los locales lo agarran donde mejor les venga y consiguen mejores precios que comprando en ventanilla.

Algún que otro trayecto conseguimos mejor precio que nuestros compañeros de asiento colombianos, parece un anuncio de Trivago.

Todo es cuestión de tozudez y de cuanto tiempo te apetezca tirarte regateando, hay un punto en el que está claro que no les queda margen y no hay más que hacer, y estoy seguro que al fin y al cabo tenían claro que éramos turistas, con lo que seguro que siempre tuvieron su margen.

En un viaje de 18 meses ahorrar un par de euros cada día son más de mil euros. Y dinero… tenía menos que tiempo. Además, las esperas en las estaciones fueron menos aburridas.