La Esperanza de Granada, Nicaragua

Crucé de Costa Rica a por el paso de Los Chiles, es la única forma de cruzar la frontera en bote, el resto son fronteras terrestres, aunque no fue esto lo que me hizo tomar la decisión de ir por esta vía. Era el camino que parecía más corto para ir de La Fortuna (Costa Rica) al lago Nicaragua, la idea: intentar llegar al archipiélago de Solentiname (nunca llegué, sueño de solentiname…). Al final el camino se convirtió en la manera más larga de llegar de La Fortuna a .
La frontera no está abierta 24h, solo pasan unos pocos botes (la mayoría transportan contrabando de comida y ropas) y una vez en el lado Nica de la frontera nos dijeron que el barco para Solentiname salía 2 días después… al final tocó ir hasta Managua y después a Granada todo en chiken bus (la única forma de salir de ese atolladero) fueron 10 o 12 horas por carretera rodeando el lago, si a esos pequeños tramos de asfalto entre los baches se les puede llamar carretera.
Eso si, la llegada a Granada fue preciosa, ya enseñaré fotos en el siguiente post. Y fue allí donde conocí a la gente de La Esperanza de Granada, una ONG que se encarga de la educación y alfabetización de niños en escuelas de la región. Formada en su mayoría por voluntarios de distintos países que ayudan dando clases en las escuelas más desfaborecidas de la zona. Antes de irme a la isla de Ometepe hablamos de la posibilidad de estar unos días con ellos haciendo un reportaje sobre su trabajo y cuando volví de la isla me dieron su beneplácito para empezar mi labor.
Estuve casi una semana siguiendo a los voluntarios por las diversas escuelas, retratando a los niños e intentando mostrar la increíble labor que allí realizan.

Os dejo algunas fotos de esos días… más o menos sería Octubre de 2008. Hice cientos, si me veo con tiempo intento subir más.

Hay alguna más en el set de flickr de Nicaragua, espero que os gusten, a mi me encantó poder ayudar y compartir con toda esta gente. Les mando un gran abrazo desde aquí, si hubiese más gente como ellos otro mundo sería posible.

Mañana seguimos con Nicaragua 😉

Un día en Laos

Un día en es un día en la vida de Ya, un joven laosiano de 22 años que trabaja como camarero para poder pagarse los estudios de Derecho. Un día en la vida de Ya puede ser todos los días de su vida porque en las cosas cambian despacio y para alguien que trabaja 365 días al año, sin fines de semana ni vacaciones, cada día es nuevo pero también igual que el anterior.

Llegue al Rose Garden a las 7 de la mañana, Ya se acababa de levantar y me esperaba listo para comenzar su rutina diaria. Sobre las 7.30 acabo de preparar sus libros para clase y salimos hacia la universidad. Estudia Derecho en el Southern Law College, le gustaría ser abogado, aun le faltan 3 años de carrera, pero no descarta salir a trabajar fuera de Laos, -“de lo que sea, por eso quiero aprender ingles, siempre hay mas posibilidades“-.

Ya va en moto a la universidad. Ante la falta de transporte publico en el país las motos se han convertido en indispensables para muchas personas. Es una forma rápida y barata de moverte en las ciudades y facilita bastante la vida, -“puedes ir al mercado, a visitar amigos, la familia… sin ella no creo que tuviese tiempo para nada“-, me dice.

La moto le costo 320 euros, o lo que es lo mismo, 4 años trabajando en el taller de su tío mientras estudiaba en el instituto. Como en Laos no existen los créditos bancarios todo se paga en efectivo: -“hasta que no tienes el dinero no tienes nada“-.

Las clases comienzan a las 8.00, cuando llegamos a la universidad me dijo que esperase en el bar mientras pedía permiso al profesor para que me dejasen entrar a las clases.

Diez minutos mas tarde regreso para decirme que no había clases, ese día tampoco había ido el profesor, igual que los 3 anteriores. En Laos el numero de profesores es muy escaso y tienen que turnarse entre las escuelas y universidades de la zona, con lo que es bastantes frecuente la ausencia de profesores. Esto solo provoca un nivel educativo bastantes bajo y unas grandes carencias culturales que notas incluso en las personas con estudios universitarios.

Ya paga por la universidad 40 euros anuales, no le cuesta demasiado hacer frente a este gasto con los 30 euros mensuales que gana en el restaurante. Es bastante afortunado porque este es el sueldo medio del país, y no es nada normal para un chico de 22 años. Con este dinero tienen para la universidad, sus gastos, la gasolina de la moto, ayudar a la familia… Es el mayor de 3 hermanos. La pequeña, Ye, tiene 19 años y Yo es el mediano con 21. Ye trabaja en la peluquería de la madre y Yo en el taller de uno de sus tíos.

Como ese día no había clases, Ya decidió llevarme a conocer a su hermano en el taller de su tío, así, de paso, podría arreglar algunos problemas que tenia en su moto.

Después fuimos a la casa de su familia, que es el mismo local de la peluquería de su madre. -“Llevo 2 semanas sin verles, no voy mucho, pero quiero que les conozcas“-. Ahí me di cuenta de que ese día no era un día normal en la vida de Ya, ese día era especial, estaba conmigo… y quería enseñármelo todo.

Ya visita a su familia muy de vez en cuando porque como vive en el restaurante: -“…entre la novia, los amigos, la universidad y el trabajo no tengo demasiado tiempo…“-.

El tiempo es algo bastante relativo en Laos, es eso que pasa cuando estas trabajando, pero también cuando estas tumbado sin hacer nada, y aunque sea muy distinto ellos lo disfrutan, lo gastan y lo viven por igual en todas las situaciones.

Cuando llegamos a la casa de su familia empezaron las presentaciones y luego… las preguntas: “Quien es el farang este?”, “porque no para de hacer fotos?”, “quiere tomar algo?”. En menos de 5 minutos se olvidaron de nuevo de que yo estaba allí y continuaron con sus trabajos. Después de hablar un rato y contarse como les iba, Ya fue al salón a ver un rato la tele con sus tíos.

Ya, como media población laosiana, ha sido encantado por la magia de los canales tailandeses, en Laos solo hay canales gubernamentales: -“y sale todo el tiempo el mismo tipo hablando, es muy aburrido“-.

Cerca de las 12 del mediodía comenzaron los preparativos para la comida.

Me invitaron a comer con ellos y a pesar de que tuvieron que comprar comida porque no había suficiente en la casa no me dejaron pagar ni un céntimo. Ya me explico que yo no podía pagar nada, que era un invitado y me tenían que tratar como tal ya que según la creencia budista, es en las casas y en los templos donde les observa Buda, y si son buenas personas de por si, en estos lugares llegan a ser increíbles. En menos de 20 minutos la comida estaba servida, pero nadie comía. Tenia que empezar yo.

Una vez recogida la mesa llego el momento de… la siesta. Cerca de 3 horas tirados mirando la tele y dormitando cuando el calor lo permitía.

Los días que no visita a la familia Ya come en el restaurante con sus compañeros de trabajo, luego dormitan o juegan a las cartas hasta que llega la hora de abrir a las 5 de la tarde.

Cuando acabo la siesta Ya me explico que ese día el jefe estaba fuera y quería aprovechar para ir al templo y rezar por un familiar suyo que estaba enfermo, pero también quería enseñarme el templo y mostrarme la manera en que los budistas viven la religiosidad.

Pasamos cerca de una hora allí y cuando salimos me confeso con una sonrisa que también había rezado por mi abuelo: -“para que tenga una buena reencarnación“-, me dijo.

Una vez mas me di cuenta que, a la gente de Laos, no creo que les quepa el corazón en el pecho, son increíblemente buenas personas.

De ahí fuimos a ver a algunos amigos suyos, Ya tiene un grupo de música, canta y toca la guitarra. Pero con los trabajos de todos no pueden juntarse mucho mas de una vez al mes para ensayar. Hablaron de cuando seria el día y cuando lo acordaron salimos para el restaurante. Eran casi las 6 de la tarde, pero no había prisa: -“Hoy no esta el jefe!”-.

Cuando llegamos coloco las meses, arreglo y limpio todo y se sentó a esperar que llegasen clientes.

Los primeros entraron sobre las 19.30, -“Bien, farangs!”- me dijo cuando entraron… y es que Ya disfruta hablando y aprendiendo ingles.

El trabajo continuo tranquilo pero sin pausas durante las 5 horas siguientes. Cerca de las 12 de la noche colocó el cartel de cerrado, recogió un poco y nos sentamos a tomar la ultima cerveza del día, un día que no había sido como los demás, acababa de pasar un día entero conmigo, aunque al fin y al cabo fue un día como otro cualquiera en su vida… fue: Un día en Laos.

Todas las fotos del reportaje.

Todas las fotos de Laos.

* Muchisimas gracias Ya. Thank you very much Ya.

Luchando por entrar en la estación

Dani, como buen periodista que es, va a seguir tratando el tema de en su blog, con vídeos, fotos y un poco mas de explicación sobre como fue la aventura de adentrarnos en la estación. Yo simplemente os invito a que lo leáis allí, reseñare sus post sobre este tema… y volveré a centrarme en la aventura de mi viaje y como están siendo estos días en .

Cito a Dani y dejo un video que muestra como luchaba la gente por llegar hasta la estación:

“De forma milagrosa, Pak y yo conseguimos llegar muy muy cerquita de la estación. Al poco rato los policías y militares cierran la calle e impiden que nadie pueda pasar. A partir de aquí, y durante toda la tarde, se establecen al menos dos vallas de protección desde cada uno de los accesos a la estación. Según van saliendo los trenes, las distintas compuertas de protección se van abriendo.”

Los nuevos post de Dani sobre el tema son:
Luchando por entrar en la estación
Los trabajadores de Guangzhou
La prensa en Guangzhou
y su cuenta en YouTube con todos los videos.

Creo que explica bastante bien lo que ambos pensamos de todo esto y da una interesante informacion sobre este problema.

Articulo Guangzhou

Bueno, la historia del artículo que veis abajo empieza en Hong Kong, momento en que comenzó todo el follón del gran temporal de nieve en . Como Hong Kong me aburría un poco y era caro, a los dos días me fuí para Macao con Dani y Kim, Dani es viajero, periodista y vividor…  y no tardamos mucho en decidimos a venir hasta para contar y mostrar lo que está pasando aquí (por su faceta de periodista). El anterior post esta dedicado a este tema. En breve contare lo que ha sido Hong Kong y Macao con algunas fotos y anécdotas, mientras, podéis leer (y ver) la situación en Guangzhou contada desde dentro.

Atrapados en Guangzhou

La mayor nevada de los últimos 50 años en impide a millones de personas volver a casa para celebrar el . En la estación de trenes de , miles de personas continúan luchando para coger un .
(Texto por Daniel Mendez, fotografía por Pak Muñoz)

Debería haberme ido hace tres días, pero todavía no he podido salir de Guangzhou“, nos cuenta el joven Zhang Li (nombre ficticio) frente a la estación de trenes de esta ciudad del sur de China. “Cuando llegué el día 31 había muchísima mas gente. Me di cuenta de que no iba a poder salir, así que regrese a la fábrica“, continua Zhang Li mientras hace fotografías a la multitud con su teléfono móvil. “Estas cosas solo pasan una vez en la vida“.

personasComo él, millones de personas en China intentan volver durante estos días a sus lugares de origen para celebrar el Año Nuevo Chino. Esta Festividad, que se podría comparar en importancia con la Navidad en Occidente, supone en muchas ocasiones la única oportunidad del año para poder ver a la familia. En un país con una población como la de China, esta “vuelta a casa” supone un movimiento migratorio de millones de personas que este año se ha visto afectado por la peor nevada de los últimos 50 anos.

Las malas condiciones meteorológicas, que todavía continúan en gran parte del país, han afectado durante la última semana a unos 80 millones de personas, provocado apagones y cortes de agua en 160 ciudades del centro de China, cerrado 24 aeropuertos y provocado la muerte de al menos 50 personas. Las peores nevadas han caído en provincias interiores como Hunan, Hubei, Henan o Anhui, lo que ha provocado el corte de la linea Beijing-Guangzhou, que atraviesa el país de norte a sur. Aunque el temporal no ha afectado particularmente a Guangzhou, la importancia económica de esta ciudad, donde trabajan cientos de miles de personas de otras regiones del país, ha convertido su estación de tren en uno de los lugares mas problemáticos.

La estación se encuentra ahora tomada por militares y policías que controlan las masas de viajeros (el día 31 se hablaba de 800.000 personas). La parada de metro ha sido cerrada, todas las avenidas que dan acceso a la estación de tren han sido cortadas y los militares pasean de un lado a otro entre el resto de fuerzas de seguridad. Utilizando vallas metálicas para controlar a los viajeros, la policía organiza la circulación y centenares de voluntarios ofrecen información cada 50 metros. Aunque todo el mundo coincide en que la organización ha mejorado mucho en los últimos días, las ansias por llegar a casa acaban con maletas rotas, niños perdidos y más de un desmayo.

desmayopersonas

El Gobierno sigue aconsejando a los viajeros que abandonen sus intenciones de volver a casa y se queden en Guangzhou. Wen Jiabao, el primer ministro chino, llegó a Guangzhou la semana pasada para pedir perdón y asegurar que se está haciendo todo lo posible para solucionar la crisis. A parte de las noticias en la televisón, los teléfonos móvil siguen recibiendo mensajes que incitan a no intentar moverse durante estas fechas: “Los trenes todavía están cortados y muchos aeropuertos cerrados. Lo mejor es quedarse aquí. Celebra el Año Nuevo en Guangzhou!”.

A pesar de las llamadas del Gobierno, miles de personas, con billete o sin billete, siguen intentando acceder a la estación. Cinco personas de la provincia de Hubei, todos trabajando en los alrededores de Guangzhou, han conseguido pasar los primeros controles y confían en llegar pronto a su casa. “Nos han dicho que una vez que estemos montados en el tren podremos comprar los billetes“. Desconcertados por la multitud pero con esperanza, los cinco esperan poder llegar a tiempo para celebrar el Año Nuevo chino.
trabajadores

Todas las fotos sobre la situación en Guangzhou.
Artículo en Un tren hasta Beijing.