Pakse, Bolaven Plateau y un montón de cataratas.

A llegue desde Si Phan Don con la idea de salir hacia Tailandia por el cruce de Vang Tao () – Chong Mek (Tailandia). Como el monzón empezaba a pegar y ya estaba decidido que me bajaba para el sur de Tailandia, pensaba pasar una noche o así en esta ciudad de 66.000 habitantes en la que no hay mucho que hacer, y luego cruzar la frontera. Esa era la idea, pero Laos es un país del que no es fácil irse, cada vez que pensaba en salir sentía un poco de pena. Pocos países me han dado tanto como este, y como en el fondo no tenia prisa… pues decidí darle un poco mas de tiempo e intentar recorrer el Bolaven Plateau. Phu Phieng Bolaveun (en laosiano) es una zona de bosques, plantaciones de café, ríos y cataratas poblada por una gran cantidad de grupos tribales (Mon-Khemer, Alak, Laven…) y situada a 1500 metros sobre el valle del Mekong.

En Pakse me había alojado en el Sabaidy 2 GuestHouse, fueron 2.5 $ en dormitorio y la verdad es que el ambiente del hotel y la gente que trabaja allí fueron muy agradables. Cada día había gente nueva porque en Pakse todo el mundo esta de paso, es el cruce fronterizo mas concurrido entre Laos y Tailandia, y la ciudad tampoco tiene demasiado que ofrecer. Aunque el ritmo relajado que tiene todo el país me seguía encantando, junto a las facilidades que te ofrecen. En el guesthouse me alquilaron una moto para 2 o 3 días por 7 $ diarios, me guardaron el macuto y me explicaron como era la zona del Bolaven. Me hice un mapa, prepare la ruta y parti dispuesto a hacer kilómetros. Me sentía como Dennis Hopper en Easy Rider pero con mas diálogos y menos psicodelia. Tal vez las conversaciones que tuve con los locales fueron tan caóticas y poco entendibles como las de Dennis con Peter Fonda, pero os aseguro que mas divertidas parecían.

Al final fueron unos 250 km en una ruta circular de 2 días, no hice mas por culpa de la lluvia que no cesaba. Pero estuvo muy guapo. La zona es preciosa y tiene una infinidad de cataratas que ver, poblados que visitar, restaurantes locales en los que parar. No es una zona demasiado frecuentada por turistas y se nota en la sonrisa que les aparece cuando paras a comer en un restaurantillo de cualquier lado, o en las caras de miedo y los llantos de unos niños cuando intente preguntarles por Tadlo.
La ruta comenzó en Pakse y fui hasta Tadlo, un pequeño pueblecito en el que pase la primera noche. En este pueblo no hay casi turistas, un par de restaurantes y solo 3 o 4 guesthouses. Me aloje en Mam’s GuestHouse por unos 2 $ la noche, pasee por el pueblo, vi la catarata que tiene en el medio y pase el resto de la tarde con unas niñas locales que se acercaron curiosas a ver al nuevo farang y acabaron convirtiéndose en estrellas del pop a traves de la pantalla de mi móvil.

Al día siguiente amaneció lloviendo y no tuve demasiadas ganas de hacer un pequeño treking para ver otra de las cascadas cercanas al pueblo. Así que cogí la moto y continué en dirección a Paksong, que era algo así como mi canción: Pak – Song… ejem, y dejando a un lado estos chascarrillos, que parezco Ricardo (sabes que lo digo desde el cariño!!), la cosa continuo mas cataratas y mas… y mas… cataratas como la de Tat Fan, muy bonita y bastante cerca de Paksong… y al final termine de nuevo en Pakse, algo empapado y decidido a salir del monzón.

Una vez allí, busque la forma mas barata de llegar hasta Bangkok, disfrute mis últimos días de visado en Laos cenando en los restaurantes indios de la Calle 11 y charlando en el guesthouse con la infinidad de que gente que estaba por allí. Y ese fue mi final en Laos, un país fácil y encantador del que da mucha pena salir. Pero es lo que tiene viajar, debes sacrificar lo que has descubierto por lo que vas a descubrir…

Mi homenaje cinéfilo de esta vez es, como no, para Easy Rider, una pelicula de culto que marco un antes y un despues en los 60. Aunque no tenga parecido con ninguna de las escenas de la película, principalmente porque yo conducía sobrio todo el rato, es el sentimiento lo que cuenta, y que en el momento en que giro la cámara lo que estaba cantando es el Born to be wild de Steppenwolf.

Get your motor running
Head out on the highway
Looking for adventure
In whatever comes our way…

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