Atardeceres y amaneceres de Myanmar, algunas fotos sueltas.

Sunset

Y esto son algunas fotos sueltas que no tenía muy claro donde meter, la primera es el desde el barco que nos llevó de Bagan a . Casi llegando al final del recorrido, es uno de los puentes que cruzan el Ayeyarwady (Irrawaddy) poco antes de llegar a la ciudad. No hace falta decir mucho más viendo la imagen y los colores.

Sunrise...

Esta siguiente es, como no, el amanecer en Bagan. Está tomada con el móvil, con una aplicación que se llama Retro Camera (en Android) y que me gusta bastante, no es que sea una pasada pero me moló como quedó la toma… sobre todo porque la cámara de mi HTC Tattoo es una caca de cósmicas proporciones.

En U Bein´s

Y ahora un par en las que salgo yo, que cada vez me voy animando más a sacarme… será por la GoPro cortesía de Malevolo que mola mucho el angular que tiene… eso y las “criticas” que recibo porque nunca salgo en las fotos, venga, ya podéis darme caña con el “vaya barbas, que pelos, estás más delgado o ponte camisetas con mangas” :p .

La foto es del atardecer desde el U Bein´s Bridge, en Amarapura.

En Bagan...

Y por último otro amanecer en Bagan, el día que volé por allí…. con sus globos al fondo y sus miles de templos… me encanta este lugar. También tomada con la GoPro.

Con esto se termina el periplo birmano, falta un post de conclusiones y muchas opiniones y a continuar el viaje… os tengo que contar como fue por aunque igual antes hago un post para poneros al día de por donde ando y lo que me depara el futuro, que no es poco…

>> Todas las fotos de Myanmar en Flickr <<

Shwedagon Pagoda, un lugar mágico en Yangón – Myanmar (Birmania)

Full Moon Day

Si esta pagoda es mágica de por si, tener la suerte de contemplar como es un día de luna llena en su interior es de las mejores experiencias que se pueden vivir en .

Para un budista el templo no es como el concepto cristiano de “la iglesia“, no es solo para los domingos antes del vermú (vale, tal vez sea generalizar demasiado), las pagodas y templos son lugares de reunión, de socialización. Son la forma de salir de la rutina vital para entrar en la paz y la tranquilidad, para disfrutar de la vida contemplativa, y por supuesto, de la oración, la meditación y la religiosidad. Y diferencio el termino religiosidad de religión porque el budismo para los budistas más que una religión es una forma de vida, una filosofía, y la religiosidad no se basa en una doctrina, se basa en un concepto mucho más amplio, el de la espiritualidad.

Full Moon Day

El budismo es una “enseñanza“, una filosofía “no teísta” (gracias Flapy por la aclaración, yo siempre decía atea) basada ante todo en el respeto, en una serie de valores que no implican veneración y sumisión a un ser supremo, que se aleja de directrices inviolables abriendo al pueblo (a cada uno) la posibilidad de la verdadera felicidad, de encontrarse a si mismo y descubrir tu propio camino.

Por eso, entrar en la Paya, una de las pagodas más sagradas de todo Myanmar, te transporta a un mundo de sensaciones, de sentimientos, de pensamientos encontrados y momentos indescriptibles. Conversar con la gente que no duda en acercarse a ti para intentar transmitirte y enseñarte como es su forma de vida es tan interesante como simplemente observarles, ver como viven el budismo, como viven su budismo, cada uno a su manera.

Full Moon Day

Full Moon Day

Construida sobre 8 cabellos de hace entre 2500 y 1500 años, se trata de una de las pagodas más impresionantes que he visto en el sudeste asiático, la única pega, los 5 $ de entrada que van para el gobierno. Si fuese para mantenerla no dudaría ni un momento a la hora de pagarlos, pero tengo claro que a lo que van destinados es a mantenerlos (a los miembros de la junta militar).

Rezando...

He comenzado el post hablando de que los días de luna llena la pagoda llega a ser más espectacular, la razón es que Buda, Siddhartha Gautama, alcanzó la iluminación (el nirvana) en una noche de luna llena y esto convierte los días en que la luna nos ilumina con todo su esplendor en los más sagrados para cualquier seguidor de esta enseñanza, de la enseñanza budista.

No tuvimos tanta suerte como para que ese día la luna se encontrase sobre el templo, estaba baja y algo cubierta por algunas nubes, pero aún así la gente no lo dudó y acudió en masa, como hacen cada 27 días, para disfrutar y conmemorar el día en el un joven de 35 años decidió sentarse bajo el árbol de la sabiduría y no levantarse hasta que hayase la respuesta al sufrimiento.
Y ahí nació el Dharma, la enseñanza, de como logró liberarse de la vida terrenal y alcanzar la iluminación (el nirvana).

Entrada

Rezando...

>> Todas las fotos de Myanmar en Flickr <<

>> También puedes ver como fue mi experiencia en Yangon en 2008 <<

Recorriendo lo que dejan del estado Kayin (Karen): Pah-An y Thamanyat – Myanmar

Aung San Suu Kyi

Pah-An es la capital del estado Kayin, anteriormente conocido como Karen, una de las pocas regiones que tienen frontera con a las que el gobierno permite cierta “libertad de movimientos” al turista. Supongo que lo que permiten ver es una zona tranquila y la parte fronteriza donde se encuentra la guerrilla independentista Karen la tienen bien blindada.

En esta zona persiste un conflicto armado entre la minoría Karen y el gobierno birmano que dura años, no es el único en , casi todas las minorías étnicas (Kachin, Shan, Mon, Chin…) tienen grupos guerrilleros que, en una guerra civil no reconocida, viven enfrascados en una continua lucha por sus derechos. La junta no admite estos conflictos y los periódicos “gubernamentales” (todos) no cesan de dar noticias sobre altos el fuego y treguas nunca verificadas… lo que está claro es que en , al otro lado de la frontera, no paran de entrar que huyen de la represión gubernamental, y las cifras no bajan por muchas aperturas que prediquen.

Esta es la única parte de este viaje en la que no había estado ya en 2008, la idea era llegar a Hpa-An para, desde allí, desplazarnos al Monasterio de Thamanyat, el lugar donde vivió unos de los Sayadaws más famosos de Mynamar: U Winaya. No fue fácil ya que los autobuses no venden billetes a extranjeros y la única forma de llegar es por medio de un Pick-Up, la razón… que la gente de la zona no habla inglés y les da vergüenza tratar con extranjeros, te dicen en alguno lados, la realidad, que no te adentres demasiado en “su realidad“.
El monasterio de Thamanyat fue uno de los visitados y venerados del país, principalmente por la fuerza y la energía que desprendía U Winaya, una especie de “Papa“, un Sayadaw capaz de movilizar miles de fieles desde todos los puntos del país, tanto para venerar a como para apoyar la lucha de Aung San Suu Kyi y su padre, una lucha a favor de la democracia.
U Winaya murió en 2003 y desde entonces el monasterio no ha vuelto a ser lo mismo.
El nuevo Sayadaw no tiene la fuerza, el poder que transmitía el anterior, y la gente ha dejado de acudir en masa, esperando que tarde o temprano llegará un nuevo Sayadaw capaz de movilizarles y transmitirles los verdaderos principios del budismo, o de la democracia.
Lo que encontramos fue un lugar desolado, sin gente, con menos de una cuarta parte de los monjes que allí vivían y sin el encanto del lugar mágico que fue una vez, Thamanyat era otro monasterio más, aunque para mi nunca dejará de ser especial.
Nada más llegar se hizo cargo de nosotros Sa An Pinya, un joven monje de origen hindú con un inglés bastante bueno. Nos ofreció alojarnos en uno de los aposentos donde dormía U Winaya y nos contó toda la historia de cambio de aquel lugar desde la muerte del Sayadaw y la posterior profanación de su tumba.
En 2008, 5 años después de su fallecimiento, el mausoleo de U Winaya fue asaltado durante la noche, un grupo no identificado se llevó su cadáver en una furgoneta. A día de hoy sigue sin saberse demasiado sobre estos hechos, aunque nadie duda de la larga mano de la Junta Militar y lo que ese gran monje supuso en el camino a la democracia.
Para saber un poco más sobre este tema recomiendo este extenso artículo en The IrrawadyWill Thamanya Sayadaw’s Body Ever Rest in Peace? (¿Descansará en paz algún día el cuerpo del Sayadaw de Thamanya? )

Estuvimos allí hasta la mañana siguiente, alojados gracias a la hospitalidad de los monjes y su caridad para con nosotros. No nos cobraron nada por el alojamiento y las comidas (vegetarianas) del comedor popular al que toda persona tiene acceso, aunque antes de salir decidimos hacer una pequeña donación como gesto de gratitud, algo totalmente voluntario.

La noche fue paz y relax hablando con Pinya, me enseñó los principios de la meditación budista, concretamente de la corriente Vipassana y las distintas formas de emprender el camino. Como todo, estoy convencido de que no es suerte, es constancia, y con tiempo y práctica es fácil seguir la senda contemplativa. Por ahora mi cerebro funciona más deprisa de lo que me gustaría y no para de desviarse en los intentos, y por otro lado, a mi cuerpo le cuesta la postura y me pide movimiento, me molesta y me entretiene. Supongo que llegará el momento en que consiga unirlos como uno solo y pueda recorrer mi camino interior, en el exterior avanzo cada día, mientras tanto, como me dijo Pinya, solo hay que querer para poder.

Mi casa...
La foto es de la “casa” que me hice en Thamanyat para que no me comieran los mosquitos, con mi mosquitera, mi aislante autoinflable y mi saco de seda duermo como un rey allá donde me alojen, yo me hago mi propia Suite.

Y al día siguiente volvimos a Hpa-An para alojarnos de nuevo en el Soe´s Brothers Guest House (6 $ sin desayuno), uno de los alojamientos más acogedores (y baratos) que encontramos en Myanmar. Allí no hicimos mucho, yo me pasé la tarde jugando al Sepak takraw con los taxistas locales, alucinaban con mi capacidad, pero para alguien con tantas horas de parque jugando al haki este juego no tiene misterios, y a la mañana siguiente salimos para Kyaiktiyo a ver la Golden Rock… al historia me la ahorro y ya os la cuento en las conclusiones, que de interesante no tiene mucho.

La foto que encabeza el post es en algún lugar de Myanmar, en una tienda, y muestra uno de las cambios más grandes que noté en el país, no es solo que se pudiese pronunciar el nombre de Aung San Suu Kyi y su padre, es que incluso se podían ver fotos y sedes del NLD (National League for Democracy) en muchos lugares. ¿Algo está cambiando o se están dando muchas capas de maquillaje?, la junta no lo se, la que no se corta con el maquillaje es la señora Hillary Clinton, una de las primeras representantes internacionales en visitar el país y reunirse con la “Lady” tras esta “supuesta” apertura que están iniciando.
¿Que futuro le depara al pueblo birmano?, ¿será mejor el yugo estadounidense que el chino?… se admiten apuestas.

Volando en Mae Sot con Colabora Birmania (Tailandia)

Volando en Mae Sot (Tailandia)

Salí de el 11 de Diciembre (para el que no lo haya leído por la redes sociales) y me vine a , en , para ver otra de las muchas realidades que tiene ese país tan hermético, la realidad de los birmanos que se vieron obligados a abandonar su vida y a los que querían para poder huir de la implacable persecución de la junta militar. Su delito: exigir democracia.

En Mae Sot me recibió el equipo de Colabora Birmania (mejor de lo que merezco) y llevo unos días con ellos cubriendo los proyectos que realizan y con los que intentan mejorar un poco la vida de estos refugiados.
Aquí estoy aprendiendo mucho del mundo de la cooperación, de como funcionan las ONG´s pequeñitas como la suya, que se basa principalmente en la ayuda desinteresada de los socios y donantes, y de como es el día a día de esta gente que ha decidido ponerse a disposición de quien los necesita dejando atrás sus propios intereses por los de estos olvidados que parecen no importar al mundo (el gobierno de Myanmar y el tailandés no destinan practicamente fondos de cooperación o ayudas para estos “sin tierra” y las ayudas internacionales escasean cada vez más).

La foto, tomada por Jose Lourido (con quien he vuelto a coincidir en Tailandia), es en la escuela Km 42, uno de los proyectos de Colabora Birmania con el que han conseguido escolarizar y alimentar más de 400 niños y niñas de origen birmano cuyas familias (el que las tiene) abandonaron Myanmar buscando un futuro mejor para sus pequeños/as, un futuro que depende de la ayuda desinteresada de las ONG´s que trabajan en Mae Sot y las donaciones que reciben.
Y para ello no hacen falta grandes fortunas, hacen falta sobre todo ganas, las que tiene esta gente, y las pequeñas ayudas de todo aquel que quiera colaborar con ellos, colaborar con .
Según me contaron el presupuesto para alimentar a cada uno de los niños y niñas que estudian en Km 42 es de unos 60 Euros anuales. Sinceramente, no es mucho más de lo que supone no salir un sábado.

Si en este año que ya casi tenemos encima decides quedarte un sábado en casa te invito a que sea el sábado en el que colaboraste para que un niño/a birmano/a pudiese comer durante el año entero, ¿no crees que merece la pena?.
Puedes hacer tu donativo en la cuenta de Colabora Birmania en La Caixa:
2100-0515-45-0200219564
.
Otra opción es hacerte socio de Colabora Birmania y ayudar a continuar con este fabuloso proyecto que espero dure por siempre, o al menos hasta que el pueblo birmano pueda vivir con dignidad, sin represión, en libertad y sin ayudas… mientras tanto, yo COLABORO, ¿y tu?.

(*) Si no sabes que regalar estas navidades, que los Reyes ya están aquí al lado y todos queremos un regalo, aunque sea “del yerno mangante”, acuérdate de los que quieres con un REGALO SOLIDARIO.

Navegando sobre un pie por un lago en calma – Inle Lake (Myanmar)

Pescando

Llegamos a Shwe Nyaung  a las 5 am procedentes de , la idea no era ir a este pueblo pero es el cruce donde te dejan los autobuses para ir al punto neurálgico desde el que visitar el lago Inle: Nyaung Shwe. Dicen que el orden de los factores no altera el producto, en este caso si, los dos pueblos tienen el mismo nombre con distinto orden de las palabras que lo forman, una de las tantas curiosidades birmanas, pero importante si quieres alojarte lejos o muy lejos del lago :p .

Y como los “taxis” nos pedían una pasta (mucho más de lo que valen), decidimos tomar un café con porras (¿?¿?) en el bar más cercano y esperar a que empezasen a funcionar las pick-up, que son solo 1000 kyats. Entre porra y porra apareció un taxi que llegaba para dejar a un pasajero y resulto ser el dueño del Gipsy Inn… que accedió a llevarnos por el módico precio de 2000 kyats (éramos 2) a cambio de alojarnos en su hotel. El nombre se ve que lo puso adrede porque el colega es un un buen “pesetero” que no busca mucho más que los dólares que te pueda sacar.

Lo mejor del lugar es que allí me reencontré con Ernes casi 4 años después de habernos conocido en Bangkok… ambos sabíamos que andábamos por pero no donde coincidiríamos. Aunque más curioso fue el encuentro con Itsaso y Jon, de casualidad en un cibercafé en Mandalay, también 4 años después de nuestro primer encuentro en laos… y ellos andaban recorriendo el país en bici, me dejaron babeando con sus historias.

Pescando

En Inle no hicimos demasiado, cuando estuve en 2008 ya recorrí la zona a fondo y esta vez sólo buscábamos investigar sobre la vida en el lago, tanto de familias locales como de los pescadores. Fue un poco frustrante por la gran barrera del idioma unida a un traductor que se empeñaba en responder él a las preguntas en vez de transmitirlas a los locales… pero bueno, es Myanmar.
Esta vez nos negamos a todas las “floating” tiendas y “floating” atracciones turísticas buscando algo más auténtico… ardua tarea que además me provocó un punto de decepción al acercarnos a unos pescadores y que empezasen a “posar para la foto“, sobre todo porque lo que yo andaba haciendo por Myanamar era vídeo y que aparezca un tipo como congelado sobre una barca queda bastante raro.
La situación se tornó curiosa, de pronto las 4 o 5 barcas que “hacían como que pescaban” se acercaron a nosotros con caras sonrientes y un resorte en la mano… a mi me llamó la atención que 10 minutos antes habíamos estado tomando algunas imágenes a los pescadores que veis en las fotos que ilustran este post y ni siquiera nos miraron.
Pensando en ello vi que estos nuevos pescadores no paraban de sobreactuar los movimientos y que en realidad… no estaban pescando, entonces le comenté al guia si esta gente pescaba de verdad o estaban allí para el turista, su respuesta fue agachar la cabeza y decirme que lo sentía, yo respondí que no pasaba nada, pero que me parecía una pena que un oficio tan bonito se perdiese en el lago por pasar a ser actores de una farsa algo más rentable.
Entiendo que un pescador gana unos 3000 kyats al día pescando, esto son algo menos de 4$, y que poniendo la mano al turista puede sacar ese dinero en 2 barcas de “propineros compulsivos“, esos que pagan por cada foto, pero como le comenté al guía, llegará el momento en el que no queden pescadores de verdad y los vecinos de la zona tengan que importar el pescado o comprarlo a los pocos que queden a un precio mucho más alto… y como baje el turismo lo llevan claro. Pero bueno, el pan para hoy hambre para mañana es un dicho que cuesta hacer entender a esta gente, y más cuando ven decenas de turistas que cada día les pagan por navegar sobre una pierna con una pose bonita.

Pescando

El mayor encanto de Inle ha pasado a ser también una atracción, como está sucediendo con “demasiadas” cosas en Myanmar, y eso que es uno de los países de sudeste asiático con menos cantidad de turismo, no me quiero imaginar como va ser cuando abran fronteras y quiten limitaciones… si es que alguna vez la “junta civil” actúa en función a como habla.

El encanto que os comentaba es un lago precioso con unos canales que crean reflejos increíbles y unos pescadores que han aprendido a remar con la pierna. La razón de este último dato: los músculos de las piernas tienen bastante más fuerza que los de los brazos y consigues unos movimientos muchos más rápidos y explosivos. ¿Y por qué solo lo hacen en este lago y no en todo el mundo?, por la quietud y tranquilidad de unas aguas que permiten mantenerse en equilibrio sobre una sola pierna. Intenta algo así en el mar con las olas… aunque bueno, yo tampoco lo intentaría en Inle si no quisiese verme cayendo al agua.

Por último comentar que en el Gipsy Inn solo nos alojamos la primera noche, la segunda volví a mi hogar en Nyaung Shwe, el Remember Inn, ya me había alojado allí en 2008 y mi primera pregunta al ver a Niti (el dueño) fue respondida con una sonrisa de oreja a oreja. Por supuesto la pregunta fue: Do you remember me?.
Es un gustazo estar en este hostal tan tranquilo y acogedor, y más que te recuerden, aunque gran parte de la culpa la tuvo Ele, ya que hace un par de veranos le llevó alguna de las fotos que le hice en mi anterior visita y eso siempre ayuda.
Nos bajó de 10$ por habitación con desayuno a 8$ y se instauró el spanish price, al que luego se acogió Ernes sin dudarlo.

Si vas para allá no te cortes en decir que me conoces (Pak, the spanish guy with dreadlocks) que seguro te hacen el descuento correspondiente, aquí dejo los datos del lugar:
Remember Inn / Haw Street, Nandawon / Quarter /Nyanung Shwe
Telefono: 00.95.81.29257 y 00.95.81.29258
A pesar de los malos momentos que pasó el país y algún incidente con el edificio principal (incendio) han conseguido salir adelante y ahora es el doble de grande de lo que yo conocí, pero es que no me extraña, el trato que dan a los huéspedes es de los mejores que he visto en mis viajes, y más que personal del hostal llegan a parecer amigos.

Un puente de teka sobre el lago Taungthaman: U Bein’s Bridge (Amarapura – Myanamar)

Atardecer...

Si hubiese alguna razón que me llevase a visitar de nuevo Mandalay solo podría ser el U Bein’s Bridge, porque la ciudad ha terminado de perder sus encantos para mi, si es que alguna vez tuvo encantos. Es mi ciudad maldita en Myanmar, en 2008 tuve una de las peores gastroenteritis que nunca he sufrido viajando y esta vez no podía ser menos, aunque por suerte no fue tan dura.

Cuando salía de Mandalay en dirección a sentí que le daba un abrazo muy fuerte para despedirme de ella, una de esas despedidas sinceras, porque espero no volver a verla nunca más.

Siempre digo que las opiniones de los lugares en los viajes se crean por la propia experiencia, mi experiencia en Mandalay no fue buena, le cogí manía, me parece calurosa, sucia, polvorienta, intransitable… y así podría seguir hasta el infinito, pero no todo el mundo piensa igual que yo, incluso puedes pensar todo lo contrario, a Ele es una de las ciudades que más le gustaron del país, con lo que para formarse una idea real de que te parece Mandalay lo mejor es, por supuesto, ir a conocerla en persona, y luego me cuentas en los comentarios.

Pero volviendo a la razón de este post, hay varias visitas que puedes hacer en el día desde Mandalay, son las Ancient Cities: , Sagaing, Inwa y Mingun. Las tres primeras tienen una tasa gubernamental de 10$ que solo pagas al llegar a la última de ellas y Mingun va por separado. Mingun la visité en la vez anterior y no me apetecía pagar de nuevo las tasas al gobierno y de las otras ciudades, las 2 veces que he estado he quedado atrapado en la primera: Amarapura, con lo que también me salté la tasa.

La razón por la que quedé atrapado es por la belleza del lugar, que si impone durante el día, un puente de madera de teka de más de 1’2km de longitud, durante al es un verdadero espectáculo.

Atardecer...

Si tuviese que definir 2 momentos en Myanmar serían sin duda el en Bagan y el atardecer en el U Bein’s, creo que no lo dudaría ni un segundo, en ellos está gran parte de la magia y la belleza de este país, si nos limitamos a los paisajes, luego están los birmanos y su eterna sonrisa.

Mi recomendación si tienes pensado visitar las 3 “ancient cities” en un día es que dejes Amarapura para el final y así poder disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos que pueden verse en el país.

Atardecer...

Hay también un monasterio (Mahagandayon) en la ciudad al que los turistas se desplazan en masa para ver la hora de la comida de los monjes, la escena sería preciosa, cientos de monjes en fila caminando hacia el comedor, si no fuese porque la cantidad de impertinentes turistas que les lanzan flashazos con sus cámaras en la misma cara hace que aquello parezca más la visita a un zoológico que a un acto ceremonial dentro de la vida en el templo. El respeto hacia unas personas que van a iniciar su última comida del día (a las 10 am) desaparece por completo viendo a tal cantidad de maleducados que no dudan en romper las filas de monjes por intentar hacer una foto, que no dudan en acercarse a ellos a menos de un palmo de distancia de sus caras para conseguir una imagen que luego, supongo, explicarán como si hubiesen vivido una experiencia única… y la única experiencia que han tenido es llegar en un autocar 5 minutos antes para ver algo que la mayoría no saben ni lo que es. Luego muchos se marchan incluso antes de la ceremonia termine, mostrando una vez más su mala educación.
No hay más que ver las caras de los monjes, la sonrisa birmana desaparece por una cara triste que mira al suelo. Es una escena que preferiría no haber contemplado pero no sabía que aquello iba a ser así, por eso fui. Una vez termina todo los turistas desaparecen y los monjes vuelven a recuperar la paz en el templo, lo que yo buscaba en ese lugar. Al poco de seguir sentado en el mismo lugar desde el que pude ver aquello, reflexionando sobre ello, se acercó uno de los monjes, que había conocido poco antes del “espectáculo”, para ver si podía ayudarle con la pronunciación de algunos textos en inglés, porque aquel monasterio es también escuela. Y así pude conocer sus impresiones, como es la vida en aquel lugar, como es en realidad su vida. El tiempo que duró la conversación hizo que hubiese merecido la pena ir, y ante mi pregunta de que opinaba de todo aquello su respuesta fue: -El “jefe” dice que es bueno-. Supongo que las donaciones que reciben de “los fotógrafos” les permiten vivir un poco mejor, ya que el sustento de los monasterios se basa en la caridad de la gente.

Para el viajero hay una contradicción constante entre la pureza de las experiencias que quieres vivir y la prosperidad que proporciona el turismo a un país (que sería de España sin el turismo), por mi parte no puedo negar que ese dinero es positivo, que les permite vivir mejor y conseguir la dignidad que la pobreza a veces esconde, pero se pueden compaginar ambas cosas, y hay un gesto, una palabra, que hace de conjunción entre ellas, que permite esa unión, esa palabra es: RESPETO.

Atardecer...